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miércoles, 18 de mayo de 2016

Dejando el Pañal

A todos nos gusta ver cómo nuestros hijos van aprendiendo y creciendo y creo que uno de los más grandes logros es dejar el pañal, ya sea de tela o desechable, de la marca X o de la marca Y, dejar de usarlos es parte de la vida, es un hito muy importante, que tarde o temprano todos los niños y las niñas deben vivir.

Nuestra hija es de decisiones firmes, ella misma decidió dejar de tomar pecho, ella decidió en que momento ir a dormir a su cuarto y ahora decidió dejar de usar pañales. Obviamente que el cambio es un proceso que no es de un día para otro, toma mucho tiempo y mucha paciencia. Ya tenemos entre seis y ocho meses en el proceso de ajuste y creo que vamos bastante bien.

El año pasado, por el mes de Agosto iniciamos las pruebas, uniendo esfuerzos con el nido empezamos a enseñarle a ir al baño, a pedir pis y que se vaya acostumbrarla de a pocos, en esos primeros días se siguen usando pañales pero vas dejándolo de hacer, primero la dejábamos sin pañal un par de horas, luego fuimos aumentando el rango de horas hasta que podía estar sin usarlo casi todo el día. Estaba claro que teníamos que estar llevándola al baño a cada rato solo por si acaso, pero ahora pide regularmente y casi no ha fallado, salvo cuando está muy entretenida, se olvida y ahí vienen los accidentes, pero normal, no nos hacemos paltas, la cambiamos y listo.

La parte nocturna también fue algo similar, después de que dejo de usarlos en el día por completo, empezamos a tratar con las noches. No hemos sufrido de muchos accidentes en cama, pero si la hemos tenido algo complicada. Nuestro trabajo ha sido el estar dormidos pero despiertos a la vez, atentos al llamado de alerta de nuestra pequeña a cualquier hora de la madrugada por si necesita que la llevemos al baño, puede tocarnos llevarla entre la media noche y las 4:30am, pero siempre es en ese rango de acción, aunque han habido un par de veces que se ha ido de corrido hasta las 5 o 6 de la mañana sin llamarnos. En estos últimos días seguimos estando atentos a su llamado y sigue haciéndolo todas las noches, pero ahora con el cambio de clima la cosa está más complicada porque el frío hace que le gane y que nos llame cuando ya es demasiado tarde, ya nos ha tocado tener que sacar el colchón a que tome aire y cambiar las sábanas.

Lo que sí es bien complicado, y que nos ha tocado pasar, ha sido cuando estamos en el auto y a veces el paseo puede ser un poco largo, justo cuando menos lo esperas y para nuestra mala suerte nos pide ir al baño, caballero nomas, tenemos que pedir baño en algún local comercial o restaurante que nos quede en la ruta, por suerte hasta ahora la hemos tenido fácil, siempre nos han ayudado con la bebe. Lo que sí es feo es que a veces no sabemos lo que podemos encontrar adentro de estos servicios higiénicos no tan higiénicos que digamos, ya para sorpresas estamos bien curtidos.

También me ha pasado, y creo que debe ser usual que suceda cuando eres padre de una niña, es que a veces mi hija me pide a mí que la lleve al baño y como es obvio, yo no puedo entrar al baño de mujeres, no todos los lugares tienen servicios para niños, y lo complejo es cuando estamos en un lugar público con baños de uso masivo, en esos casos debo buscar un baño individual o hago una revisión previa antes de entrar con la bebe o mejor para mí, hago que mi esposa la lleve. Nosotros tenemos muy en claro que debemos mantener la separación de géneros niño/niña por obvias razones, poco a poco se hará mucho más evidente, más aun si como yo tienes una hija.

Y a ti ¿qué tanto te cuesta llevar a tu hijo/hija a los servicios higiénicos?

martes, 12 de abril de 2016

La bañocueva, un lugar de relax


Hay que tener en claro que ser padre es una gran responsabilidad, siempre queremos estar con los nuestros, el mayor tiempo posible, queremos salir, entrar, jugar y divertirnos, pero también es bueno tener nuestro espacio, ya sea en pareja o en soledad y que mejor oportunidad que aprovechar esos pocos minutos que pasamos dentro de los servicios, aunque suene extraño, raro, extravagante, a locura, realmente no me van a decir que no disfrutan de una buena ducha mientras los hijos duermen, sentir el agua caer por todo el cuerpo, fría, caliente o tibia, a gusto del cliente, es una experiencia totalmente relajante y reconfortante.

Pero a veces tenemos que desaparecer por unos minutes, hay cosas que debemos hacer solos y que nadie más nos puede ayudar, es ahí cuando nos aprovechamos de ese pequeño cuarto de dos por dos para respirar y tranquilizarnos un poco, a veces por algo que debemos hacer y a veces porque necesitamos de unos  cinco minutos fuera de línea, pero sin estar muy lejos. Es ahí que aprovechamos para leer un libro, leer el periódico, escuchar algo de música con audífonos y hasta ver algún capítulo de alguna serie, pero esos minutos de tranquilidad son cortados de forma abrupta cuando mi hija descubre donde estoy, escondido para ella, y empieza a llamarme, a golpear la puerta cual policía para que la abra, algo que a veces no es posible, pero mi sorpresa es cuando abro la puerta la encuentro echada en el suelo tratando de ver por debajo, a ver si me descubre o no.

A muchos les parecerá una tontería pero a otros les sonará como algo razonable, no tienes que tener hijos para hacerlo, conozco personas que se meten al baño a comer algo en secreto para no invitar, compartirlo o perderlo todo en un abrir y cerrar los ojos, con hijos cualquier golosina es una deliciosa tentación, así que a veces hay que desaparecer por un par de minutos y listo. Al menos yo que no estoy mucho en casa no lo siento tanto pero sé que mi señora esposa si tiene que estar haciendo sus cosas en momentos clave para no desatender a nuestra hija, esos momentos de siesta son doblemente aprovechados, pero si la criatura está despierta y hay algo urgente que hacer, no basta con que uno se quede con ella, noooooo, ella busca a la contra parte y no para hasta descubrir dónde es que te has escondido. Escuchar que te llama por toda la casa, abriendo puertas hasta que descubre la que no puede abrir, saca sus conclusiones y descubre que estás dentro, aquellos tres o tal vez cinco minutos se terminaron y tienes que salir afuera, a la realidad del mundo a continuar con tus labores padre, a seguir jugando con la niña que tiene más energía que el conejo de Duracel y yo, por otro lado, no jalo ni por cinco minutos, si son diez ya es un logro personal.


¿Y tú te escondes por algunos minutos para disfrutar de un pequeño relax?