Creo que la peor
parte es cuando me pregunta si es que tengo que ir a trabajar, con ese rostro
triste y decaído que ya desde antes de preguntar sabe la respuesta, y yo solo atino
a responderle que sí. Tener el rostro de tu hija con cara de tristeza diciéndote
que no vayas y que te abraza para no soltarte, esa es la peor parte del día,
empezar la jornada de trabajo diario de esa forma no ayuda y aunque sé que no
se puede evitar a veces me gustaría poder quedarme en casa con mi familia. Con
Mary tenemos que ingeniarnos la mejor forma para que pueda escaparme sin que mi
hija se dé cuenta, no es la mejor de las formas, ahora lo que hago es
explicarle que tengo que salir y que luego más tarde me va a tener en casa para
poder jugar, un poco que me entiende, pero sé que su entendimiento sobre lo que
significa más tarde aun no es comprendido al cien por ciento, la dimensión del
tiempo esta aun fuera de su entendimiento total, pero logra calmar un poco la
tempestad.

Espero que con el
paso del tiempo mi hija vaya comprendiendo mucho mejor algunas de las cosas que
van sucediendo de manera cotidiana, no siempre se va a poder tener lo que se
quiere y debemos tratar de que entienda eso, que yo debo salir a trabajar y que
volveré al final del día para estar con ella.
Y tú, ¿cómo haces
para salir a trabajar todas las mañanas sin sentirte destrozado por dentro?
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