
No es que mi hija rompa cosas a cada rato o las pierda
o nos haga travesuras a cada rato, pero algunas veces, incluso cuando regresa
del nido con algún quiñe, golpe o magulladura, a la hora de preguntarle nos
dice que el niño malo fue el que hizo eso. Al principio estábamos preocupados,
tratando de averiguar quién era ese supuesto niño, hablando con las profesoras
del nido, con la directora, las auxiliares y no lográbamos atar cabos, los días
pasaban y a veces volvía a casa con una nueva marca.
Suponíamos que por el hecho de jugar pasan ciertos
accidentes, todos nos hemos caído o golpeado varias veces de pequeños así que
no debería ser tan trágico, pero si encuentras arañones que fácilmente son producto de
una mano pequeña, obviamente algo está pasando y nadie se está dando cuenta.
En varias ocasiones pensamos que el niño malo era
producto de su imaginación y que las cosas que no regresaban a la casa eran
simplemente olvidadas, suponíamos que eran cosas típicas de una niña de su
edad y que pronto esos pequeños objetos volverian al hogar junto con ella, era cosa de esperar, pero no.
Resultó que el famoso niño malo era un niñito nuevo en
el salón, algo mano larga y busca pleitos, cuando lo lograron identificar, las
profesoras pudieron controlar mejor la situación. También nos enteramos que no
era el único con ese perfil, hay una niña pequeña que también peca de manos ligeras y que discutía con otros compañeritos por
un juguete o por alguna cosa más, y alguna vez se enfrentó con mi hija, que como no sabe defenderse y solo empuja, la otra pequeña fue directo al rostro. Esas son las cosas que suceden en los nidos
pero que no deberían suceder, peor aún si nadie se da cuenta a tiempo como para
controlar las situaciones.
Ahora en la casa cuando le llamamos la atención, su
respuesta automática es echarle la culpa al niño malo, sabemos que a veces lo
hace por jugar, pero otras no tanto, es por eso que debemos estar seguros de
cuando tomar su respuesta en serio y cuando no, sobretodo Mary, ya que ella es
quien está más tiempo en casa.
Son varias cosas que debemos
supervisar, los niños conforme van creciendo van aprendiendo de todo, lo bueno
y lo malo, así que es nuestro trabajo el estar pendientes de todo lo que sucede
a su alrededor, para poder poco a poco corregir lo que se está saliendo de
control y reforzar lo que está haciendo bien, apoyando y celebrando las cosas
buenas, siempre hablando y explicando, los niños entienden bastante bien las
cosas, más de lo que muchos suponen.
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