Mostrando las entradas con la etiqueta facebook. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta facebook. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de octubre de 2014

Internacionalizándonos

Ahora que llevo en el mundo bloguero poco más de medio año, al menos con el blog donde cuento las aventuras que vivo con mi hija, resulta que no somos muchos los blogueros que existen en el Perú. Yo por lo pronto conozco solo tres y ya he conversado aunque sea un poquito con los autores de esos blogs y la idea es tratar de juntarnos un día para conocernos en persona, tomar un café y de repente armar una comunidad de papás blogueros. Pero mi curiosidad pudo más y yo quise llegar un poco más allá, cruzar fronteras y conocer papás blogueros de otros países y puedo decirles con emoción que he encontrado más de lo que esperaba.

Es obvio que para encontrar otros blogueros que escriban cosas relacionadas a su vida de padres, mezclando el trabajo, la educación, sin importar si tienen solo un hijo o seis, digamos que no estuvo tan difícil. Curioseando la web encontré un artículo compartido por uno de los tres blogueros peruanos donde cuenta que se está dando el boom de los padres que quieren contarle al mundo lo que es ser padre, así de fácil, y se mencionaban a tres blogueros europeos y creo que esta demás decir que son de España, obvio no?. La cosa es que trate de ponerme en contacto con estos tres señores para entablar un contacto amistoso y de repente compartir experiencias, la sorpresa fue más que grata cuando recibí su respuesta.

Existe un grupo de blogueros en España tan grande que ya están cerca de superar los 100 blogs relacionados al tema de padres, crianza, apego y todos esos temas que están de moda. Sé que mamás blogueras hay por montones, comunidades también hay varias y fanpages de Facebook también, obviamente todas las mamás blogueras hablan de la lactancia, el embarazo, el destete, la crianza con apego, el colecho, el porteo y muchos otros tantos temas que las involucran más a ellas que a nosotros, y en muchos casos es más que obvio porque nosotros no podemos dar de lactar y tampoco salimos embarazados.

Pero nosotros nos involucramos de otra forma con nuestros hijos, apoyamos en lo que podemos en casa y tratamos de estar siempre disponibles para cualquier cosa que sea necesaria, aparte del trabajo diario en una oficina donde tratamos de obtener buenos ingresos para cubrir las necesidades familiares tratando de no caer en la monotonía, siempre estamos ahí listos para lo que sea, en las buenas y en las mas no tan buenas, aunque a veces parezca que no nos involucramos realmente estamos más metidos de lo que parece.


En fin, el tema es que me ha parecido alucinante haber encontrado este grupo tan grande de blogueros, del que ahora formo también parte, ya me han agregado dentro de sus listas y la comunicación es bidireccional a través del Facebook y del twitter, así que tenemos un buen nivel de contacto. Entonces para cerrar un poco el tema que mejor que compartir este increíble directorio de blogueros para que puedan leerlos, así como cuando leen el mío, uno nunca sabe lo que se puede encontrar entre líneas.

Lista de Blogs de Padres

viernes, 28 de marzo de 2014

Que debe saber un niño de 4 años?

Dejando de lado un poco el tema central de este blog que son las aventuras de mi hija, navegando por el FB encontré una referencia a la educación de los niños y las cosas que un niño de 4 años debería saber, ya que muchos padres sacan a flote con orgullo todas las cosas que sus hijos saben con referencia a matemáticas, ciencias, historia y demás temas netamente asociados a una educación de colegio, acá les presento un artículo que encontré y que me parece importante compartir, realizado por la Lic. Miriam Martinez y agradeciendo a la página del FB "Huellas de la Infancia".

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.

Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención... Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años, me pareció hermosa y la comparto:
  1. Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.
  2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar. 
  3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas. 
  4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.
  5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.
Pero más importante es lo que deben saber los padres:

  1. Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.
  2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.
  3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.
  4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.
  5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fultbol e ingles mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

Mucho para reflexionar, como padres, educadores, o desde el lugar que nos toque en contacto con uno de los tesoros más preciosos: LA INFANCIA.

Lic. Miriam I Martínez