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miércoles, 11 de febrero de 2015

No hay edad para ser Papá

Hace un par de días pase la barrera de los 40 años, barrera de medio tiempo que demuestra que estoy a mitad de mi camino, a la mitad mi vida, asumiendo claro que vaya a llegar a los 80 o un poco más y aunque eso sea una remota posibilidad o de repente un sueño, porque ninguno de nosotros sabe lo que nos va a suceder el día de mañana o en un mes o en un año, aún así estoy asumiendo que he superado la mitad de mi línea de vida y que estoy iniciando un nuevo bloque de 40 años.

Y es a propósito de mi cumpleaños número 40 que me he puesto a analizar lo que ha significado llegar a este número y lo que representa ser un papá adulto, por no decir viejo, porque en teoría la edad promedio para ser papá está entre los 28 y los 32 años aproximadamente y yo recibí a mi hija a los casi 39, una edad que muchas veces podría ser considerada demasiado avanzada para tener un hijo, pero para mí eso es relativo, puedo tener 40 años de kilometraje recorrido pero yo no lo siento de esa forma, para mi los 40 son los nuevos 30.

Muchas veces he sacado cálculos a futuro, evaluando con matematicas los calculos de la edad, si mi hija tiene un año y yo 40, cuando ella este saliendo del colegio a los 16 yo tendré 56 y si se casa digamos a los 28 por poner un ejemplo yo tendría 68 y si decide no tener hijos hasta cumplir algunas de sus metas puede ser que no conozca a mis nietos y ellos no me conozcan a mí, pero todo esto es una fantasía, mi mente truculenta está jugando conmigo y la verdad es que puede suceder cualquier cosa, entonces ¿porque torturarme con este tema de la edad?

Es verdad que físicamente mi resistencia está bastante fuera de forma, no es lo mismo jugar con una bebé cuando tienes 28 o 30 que teniendo 40, corretear detrás de ella puede durarme solo 5 minutos y después de eso siento que el corazón se me sale, o cuando ella quiere que la tenga en brazos y que mi espalda me este pidiendo vacaciones forzadas luego de 15 minutos, es verdad que el desgaste corporal está pasando factura a esta altura del partido, es verdad que no soy el chiquillo de antes y que no pueda jugar un partido de fulbito de 30 minutos sin caer desmayado en los primeros 10 minutos y tengan que sacarme en camilla a ponerme oxígeno, es verdad que soy un papá viejo y no tendré el soporte físico necesario pero eso no significa que no haga lo posible para seguirle el ritmo a la bubu. Ese comentario de que no vamos a disfrutar de nuestra hija por ser viejos es una afirmación falsa, no le hacemos caso y seguimos jugando como si fuéramos los tres unos chiquillos.

Pero nosotros los papás viejos tenemos una ventana, como tenemos más años de vida tenemos una mayor experiencia de vida, hemos llegado a un punto de madurez que nos permite llevar mucho mejor nuestra aventura con nuestra hija, pero con esto no quiero decir que no hayan papás jóvenes que no estén aptos maduramente para tener hijos, hay muchos jóvenes que están muy adelantados en lo que a madurez se refiere y por otra parte también hay personas mayores que tiene un nivel de madurez que deja mucho que desear. En fin, regresando al tema, la ventaja de la madurez de la vida es que nuestra forma de afrontar problemas en un futuro a mediano plazo estaría mejor fundamentada, aunque podríamos equivocarnos o confundirnos o dejarnos llevar por la adrenalina del momento aún así creo que estaríamos mejor preparados para decidir y dar el soporte técnico emocional requerido.

En conclusión y resumiendo el tema para no hacerla más larga, soy un papá viejo y no me afecta, es un hecho que estaré siempre ahí para mí en el momento que sea necesario, jugare hasta el agotamiento y la cargare el tiempo que quiera aunque eso signifique una sesión de masajes de reconstrucción, y ya con eso cerramos.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Y se fue el primer año

Este primer año como papá ha sido un excelente año, me ha permitido completar una etapa de mi vida, que es la de convertirme en padre, he podido celebrar un monton de cosas, todas ellas alrededor de mi hija, tambien me ha servido para aprender un sinfin de cosas, me ha ayudado a consolidarme como persona, a ver las cosas mas alla de lo evidente, a mejorar mis criterios de decision y lo mejor de todo me ha ayudado a madurar un poco mas.

Este año lo he visto pasar fugazmente, practicamente se lo ha llevado el viento, aun pienso que fue ayer cuando tuve que ir volando a la clinica para entrar por emergencia porque mi hija ya llegaba, o cuando me entere que iba a ser padre, o ver la primera ecografia, he sentido que el tiempo que ha pasado ha sido tan rapido que parece solo un parpadeo, es un sueño que va cobrando vida cada dia, un sueño hecho realidad.

Uno de los mayores logros que un hombre puede tener es convertirse en padre, la alegria que me embarga cada vez que veo sonreir a mi hija es indescriptible, jugar con ella no tiene precio, aunque han habido momentos en que tienes que poner mano dura es casi imposible no derretirse con sus gestos, tiene cada cosa que nos saca de cuadro y nos sorprende, es increible ver todo lo que ha aprendido y como se da cuenta de todo lo que sucede a su alrededor.

Se que el tiempo no esta de mi lado, entre el trabajo y las clases no le puedo dedicar todo el tiempo que me gustaria, aunque suene a escusa los sacrificios que hago son por el bienestar y el futuro de ella, se que el tiempo que se le dedica a un hijo no tiene precio y que debemos estar lo mas que se pueda con ella, igual debo hacer de tripas corazon y avanzar con las cosas que debo hacer para poder proporcionarle un mejor futuro.

Solo puedo agradecer a Dios, a mi esposa, a mi familia y a mis amigos, son tantas las personas que se han visto involucradas desde el inicio, se que ellos estaran siempre para apoyarnos a Mary y a mi cuando sea necesario y que compartiran conmigo todas las aventuras que tenga con mi hija, buenas o malas, aun falta mucho camino por recorrer y se que tengo vida para rato, hay que darle para adelante, seguir hacia donde sople el viento y esperar que mañana sea un dia tan bueno como el de hoy.

Gracias hija por hacerme papá y convertirme en una persona mas feliz de lo que ya era, gracias por darme la energia que me faltaba para seguir adelante, gracias por llegar cuando pensabamos que ya no habian esperanzas, este ha sido tu primer año y para mi el mejor año de mi vida, espero que todos los años que vengan sean igual de locos como el que acaba de terminar el pasado lunes. Ahora empieza un nuevo capitulo, hay que preparar el papel y la tinta porque tenemos para rato!!!!