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lunes, 18 de enero de 2021

A veces me toca hacer de Princeso

Hola, por si no lo sabías, tengo una hija y la verdad es que siempre quise tener una.

Cuando estábamos en la dulce espera, desde el principio queríamos conocer el sexo del bebé, yo quería que fuera niña, incluso desde mucho antes de estar embarazados, y la verdad es que no sé porque, pero imagino que parte de esa idea debe ser porque todos los primos somos hombres a excepción de una prima que ha vivido en el extranjero toda su vida. Mi abuela tuvo nietos por montón, pero solo una nieta, creo que una parte de mí quería que tuviera una biznieta.

Dirán que tener una hija es lo más complicado del mundo, primero que nada, porque en algún momento en el futuro cercano sucederán cambios que no se pueden evitar y que harán que me mantenga a un lado, la edad a todos nos afecta. 

Hay que considerar también que ciertos juegos estarán bastante más inclinados hacia el lado femenino del espectro, aunque suene muy sexista, como, por ejemplo, jugar a tomar el té o jugar con muñecas, en pocas palabras, tener que hacer de princesa y ponerme una tiara en la cabeza, y tendré que salir con ella a la calle, y me refiero a la tiara. Ya me ha tocado pasar por una estación de servicio a echarle combustible al auto y que la persona que despacha se sonría al verme manejando con algo inusual en mi cabeza, algo que no ha sido diseñado para la cabeza de un hombre.

Mi hija esta con la onda de las princesas, las LOL y las barbies, lo que más le gusta es Frozen, y ahora que existen dos películas peor todavía, la habitación es Frozen, tiene el disfraz y un montón de polos, si ella pudiera se los podría a diario y reclama con fuerza cuando no están disponibles. Frozen ha sido lo que más la ha marcado durante su niñez, a pesar de tener 7 años sigue fiel a Elsa, aunque tiene otros gustos adicionales.

Otra cosa que le fascina es su kit de doctora, mismo doctora juguete, ella hace su chequeo médico utilizando todos los utensilios disponibles, muchas veces me ha tocado a mi hacer de paciente, herido, golpeado, atropellado o lo que fuera y siempre es muy divertido. Otra cosa que disfruto mucho es cuando me toca hacer de cliente de peluquería, porque incluye corte, cepillado, uñas y maquillaje, me ha tocado terminar con ganchos de cabello, colitas y hasta con maquillaje, con sombras y todo, con maquillaje para niños o con los de mi esposa tiene guardados, ya como que mucho sacrificio ¿no?

Lo mejor de todo es que puedo compartir muchas cosas con mi hija y disfrutar de muy buenos momentos, aunque hay que aceptar que a veces cansa, pero ella tiene energía por millones, no para desde que abre los ojos hasta que los cierra por la noche y la hora de dormir es la más complicada. Le gusta mucho estar en familia, preguntar de todo y ayudar en todo lo que se pueda.

De repente me van a criticar por esto, pero creo tener un hijo hombre, imagino yo, es mucho más sencillo, o de repente podría estar equivocado, al menos en lo que a juegos y juguetes se refiere, pero sabemos que cada niño o niña tiene sus cosas. De lo que si creo estar seguro es que una hija es más pegada a su papá, sé que no podría afirmarlo al 100% porque solamente tengo una hija, habrá expertos que podrán darme catedra al respecto y yo tendré que aceptar las opiniones, porque las experiencias siempre serán diferentes.

Yo sabía que iba a tener que aprender varias cosas, sobre todo por ser papá es parte de la vida de todo aquel que quiere llegar a ser padre, es uno de mis logros, y si parte de la experiencia de ser papá es usar una tiara, dejar que te maquillen y tener que usar tacos por más doloroso que sea, entonces habrá momentos en que yo también tendré que vestirme y ser todo un princeso, aunque me cueste.

Y tu papá, ¿a que jugarías con tu hija?


martes, 14 de abril de 2015

Papá: No te Escondas

Vivimos en una sociedad donde la educación y la crianza de nuestros hijos queda, en teoría y en la mayoría de casos solamente a cargo de la mamá, y nosotros como papás somos solo espectadores sentados en una tribuna deportiva y nuestro trabajo se ha convertido son en ser proveedores de ingresos para la casa, dejando en claro que existen parejas donde ambos trabajan y en ambos recae el cumplimiento económico, en muchos casos hemos caído en la rutina laboral, de entrar y salir de la casa, de solo ver a la familia por las noches o en el fin de semana y eso no puede ser  posible, no debe ser una regla general, tenemos que ser partícipes en mayor cantidad de horas.

Nuestra participación ya no es como lo fue antes, ahora solo vamos y venimos. Al principio de la aventura de ser padres, llevabas una gigantesca cantidad de emociones que podías compartir y  regalar a cualquier persona con la que te cruzabas por la calle, contar lo que iba sucediendo era la nota alegre de cada día, ir a las consultas te llenaban de emoción, ver las imágenes de la ecografía te hacían llorar fácilmente y aplicabas la excusa típica del polvo en el ojo pero no puedes negar que se te llenaban de lágrimas los ojos, acéptalo, y cuando por fin llego el gran momento estuviste vestido cual médico de cabecera listo para entrar en la sala de operaciones para recibir a tu hijo(a). Todo eso quedo ya en el pasado y ahora ya solo llegas con las justas a decir buenas noches y a dormir.

Nuestros hijos necesitan más que eso, más cariño, más besos, más abrazos y más aventuras, cosas que los hagan divertirse, sonreír y llenarse de emoción y alegría, por eso les digo a todos los papás, no se escondan, participen de la crianza de sus hijos, no tengan miedo de opinar, de comentar, de salir de compras con la familia y ver productos para bebes en los supermercados, escoger la leche que necesitan, las medicinas, los pañales, la comida, no sean solo una herramienta de trabajo, no sean solo el que trae el dinero a la casa, el que para la olla, el que cubre los gastos, somos mucho más que solo eso, somos papás y debemos hacer nuestra labor como tales.

Sé que hay un montón de cosas nuevas, todas y cada una de ellas más difíciles de aprender que las otras, las hemos tenido que aprender a la velocidad de la luz y a la fuerza, hemos tenido que dejar nuestros miedos y temores fuera del alcance de la familia para que no intervengan, hemos aprendido terminología extraña como colecho, apego, porteo y otras cuantas más, nos hemos visto involucrados en acciones raras y completamente diferentes a las que estamos acostumbrados, esas son las cosas que nos sacan de cuadro y nos hacen ver la vida de una manera diferente.

Así que ya sabes Papá, sal del hueco en el que te escondes, déjate ver más seguido, participa más, ayuda más, juega más, disfruta más, estamos en el siglo 21 y la forma en como nuestros padres fueron con nosotros es historia antigua, ahora tu puedes marcar la diferencia, puedes ser más que solo parte de una fotografía, puedes convertirte en el héroe perfecto para tu hijo(a). Da ese paso que te falta y lo que lograras será lo mejor de tu vida y obtendrás la mejor recompensa que cualquier hombre puede recibir en vida, atrévete que no te vas a arrepentir nunca.

Ser padre es lo máximo, que tu hijo te diga Papá es lo máximo, compartir con otros papás también lo es y qué mejor forma que aprender de otros que ya lo han vivido antes que tú, comparte tus experiencias, papá: no te escondas.

Fotografia por: Matty Photography

lunes, 1 de diciembre de 2014

Ser hijo único

Muchas parejas que se embarcan en el mundo de la paternidad evalúan la cantidad de hijos que podrían tener, hay parejas que se deciden por tener dos hijos, siempre tratando de buscar la parejita pero a veces la ciencia es ingrata, la naturaleza no te acompaña en ese momento y tienen dos mujeres o dos hombres, aún así hay familias que no se dan por vencidas y tratan nuevamente, sin embargo otra vez la luna llena brillo por su ausencia y tuvieron otro hombrecito y no una mujercita como les hubiera gustado o viceversa. Incluso cuando se busca ayuda profesional y científica queriendo tener un hijo más terminan con una dupla o un trio, después de eso ya no hay vuelta atrás.

En mi caso soy hijo único y mi esposa tiene 5 hermanos. Yo no podría juzgar si ser el único es mejor que disfrutar de la compañía de hermanos mayores o menores, lo que sí puedo comentar son vivencias de mi propia cosecha. Mi hija es única, por el momento, no es que estemos pensando en tener otro hijo a corto o mediano plazo, digamos que por ahora no está dentro de los planes.

La suerte que tuve al ser hijo único fue el poder disfrutar de mis cosas solo y a mi manera, no pelearme con algún hermano o hermana por algo que era mío, mi mamá era toda para mí y no tenía competencia alguna en la familia. El hecho de tener hermanos ayuda a desarrollar la interrelación entre las personas, a no ser introvertido, a no vivir solo en tu mundo, lo malo son las peleas entre hermanos, que los padres favorezcan más a un hijo que al otro, engreír mas a uno que al otro y ver como todas tus cosas pasan a manos del siguiente miembro de la familia, ya sea la ropa o los juguetes.

Yo fui introvertido por muchos años, jugaba solo y nadie se metía conmigo, tenía toda la atención que necesitaba, era el engreído de la casa. Todo eso cambio cuando llegaron los primos, tengo 6 y todos son menores que yo, a los dos primos más cercanos los veía casi como hermanos, al menos por un tiempo, hasta que ellos fueron creciendo y siguiendo sus propios caminos. Con ellos no era necesario compartir la ropa o los juguetes, cada uno tenía lo suyo y no había ningún problema entre nosotros, no es que jugáramos juntos todo el rato porque no nos veíamos muy seguido, lo que me daba algo de consuelo era saber que al menos estaba cerca.

En fin, tener solo un hijo tiene sus ventajas, tener más de uno también tiene las suyas, en la generación anterior a la mía, la generación de mis padres, tener varios hijos era lo normal, incluso retorciendo mas en el tiempo las familias eran mucho más numerosas. Ahora que los tiempos han cambiado, ya no es tan sencillo educar a más de un hijo, a no ser que tengas el súper sueldo o que te hayas ganado un sorteo millonario. Nosotros como pareja somos conscientes de lo que podemos dar y de lo que esta fuera de nuestro alcance, es por esa razón que decidimos tener solo un hijo, no hay planes para tener otro, no por ahora, quien sabe más adelante, es una idea que no hemos descartado totalmente, aun lo estamos barajando entre nosotros. Por ahora solo estamos abocados a nuestra bubu y a disfrutar todo lo que podamos con ella, enseñándole las cosas lo mejor que podemos y a compartir lo que tiene con otros niños, tomando en cuenta que vivimos en un condominio bastante grande donde hay muchos niños y niñas de diferentes edades.