Mostrando las entradas con la etiqueta gustos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta gustos. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de junio de 2015

Mira quien habla

Recién abro los ojos y veo que hay mucha luz, no sé qué hora será porque no tengo un reloj en mi cuarto, y si lo tuviera no sabría cómo leerlo, solo sé que ya es hora de levantarse para ir a jugar. Lo único que digo es "Ma!!!" varias veces, hasta que escucho la respuesta que espero para luego oír sus pasos al acercarse a mi cama. Con solo verla me alegro muchísimo y le sonrío, ella me sonríe de vuelta y me empieza a hablar, creo que son palabras, algunas me suenan conocidas y otras no tanto pero igual me alegro de escucharla y verla, me saluda, me abraza, me carga y me llena de besos.

Apenas me sacan de mi cama luego de tomar mi leche solo me interesa ir a jugar o ver a Peppa en esa caja negra donde aparecen esas cosas de colores, creo que le llaman televisión o algo parecido, ya que importa, solo quiero ver lo que aparece y escucharlo todo. Pero antes de poder hacer eso mi mamá me lleva para cambiarme la ropa, toda una tortura, no me gusta para nada eso, que me estén manipulando por un lado o por otro para sacarme una cosa por las piernas y otra por los brazos, aparte de que tengo el pañal sucio y tiene que quitármelo de todas maneras, yo siempre trato de escaparme, cuanto menos ropa tenga puesta mucho mejor, como que me da libertad de movimiento y me gusta mucho, eso de tener cosas encima como que no me simpatiza mucho, aunque no voy a negar que tengo ropa muy bonita, pero en fin, escaparme no es fácil, a veces lo logro pero me agarran ni bien salgo del cuarto corriendo, me gusta que me persigan, creo que mi mamá me dice "te chapo" y corre detrás mío, es muy divertido.

Antes de vestirme de nuevo tengo que pasar obligadamente por el lavado de cuerpo, es justo y necesario, sobre todo porque sino lo hacen me escaldo y me salen como ronchitas, que roche, pican mucho así que me dejo, yo feliz, me encanta el agua, ¿Será por eso que fue lo primero que aprendí a decir?, "Agua", ahora quiero siempre estar en el agua y si no me hacen caso les hago una rabieta, casi siempre gano pero a veces me toca perder, tengo que aprender a tener paciencia.

Ya luego de estar vestida, peinada y lista ya puedo jugar, toda la sala y el comedor del departamento es mío, tengo mis cosas regadas por todos lados, me gusta jugar con los globos, en mi piscina de pelotas, leer mis libros de animales y usar mi auto, ese en que te sientas y lo mueves con los pies, me gusta la velocidad. Lo otro que me encanta es pintar todo, tengo las paredes con papeles grandes y blancos pero igual si encuentro un espacio en otro lado aprovecho para dejar mi marca artística, o sino con los sellos que mi papá me regalo, son bien bonitos y dejan una figura bien simpática. También juego con plastilina, uff eso si es divertido, aplastarla, jalarla, pegarla, se pueden hacer varias cosas con esas plastas de colores.

A la hora de comer tengo que tener mi Tablet o la laptop de mi papá porque sino no como nada, me gusta ver Masha y el Oso, no entiendo lo que dicen, creo que esta en otro idioma pero me vacilo un montón, me gusta comentar lo que sucede, sobre todo cuando se caen las cosas, ahí siempre digo "se cayó" y mis papás repiten lo que digo, siempre me imitan, más aún si estoy bailando mi música favorita, que es la música electrónica, no sé porque me gusta tanto pero siempre que la escucho solo quiero ponerme a bailar y mis papás bailan conmigo. Las otras cosa que me fascinan son los dinosaurios, tengo varios posters que eran de mi papá, ahora son todos míos, y con ellos han decorado la sala, les gruño y les doy de comer, en la caja negra veo a Dino Dan, me parece muy entretenido.

El resto del día me la paso jugando, a veces hago una siesta y a veces no, me gusta bajar a jugar con el los otros niños del condominio, jugar con sus taps o con la pelota, siempre estoy en constante actividad, aunque ahora que está haciendo frio no puedo quedarme mucho rato afuera. Más tarde ya solo salgo a buscar a mi papá o con él en el auto a dar una vuelta, me encanta ir en el auto, pasear es lo máximo. Hay tantas cosas que me gusta hacer que a veces no sé qué hacer, estoy dando vueltas, agarro una cosa y luego veo otra, dejo la primera y voy a buscar la segunda para encontrar otra cosa en el camino, uff que agotador, pero igual me divierto mucho.

Cuando ya es hora de hacer “chis”, que equivale a dormir, yo no quiero, me niego, me cuesta hacer caso, quiero seguir jugando, ver más cosas en la caja negra, jugar con mis papás, aprovecharlos lo más que puedo, sobre todo porque mi papá llega tarde de trabajar, a veces veo sus caras de cansancio pero ellos igual están ahí para darme todo su cariño y su cuidado, sé que cuando vuelva a abrir los ojos ellos estarán ahí para mí, es por eso que al rato de estar dando vueltas en mi cuna me doy cuenta de eso y cierro mis ojos, los dejo descansa a ellos también porque se lo merecen, cuando los abra de nuevo sé que estarán ahí y podremos jugar mucho de nuevo, pasear, reír y divertirnos. Que cansada que me siento, ya no jalo más, ya los veré luego a todos, ahora a dormir con Miyayi y con Yiyi, mis dos compañeros de cuna, hasta mañana mamá y papá, los quiero mucho.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Herencia o Aprendizaje

¿Alguna vez se han preguntado por qué los hijos hacen muchas cosas iguales a las que hacen los padres? Alguna mueca o gesto, algún gusto o inclinación por algo en particular sin necesidad de haberle enseñado, y no es que nos vea hacer caras pero hay ciertas características en la bebe que saltan a la vista y que podrían haber sido transmitidas genéticamente, ¿es esto posible? Esas famosas frases de comparación entre padres e hijos de "la afición por el futbol viene de familia", "pinta tan bien como su padre" o "de tal palo tal astilla" tienen que existir por alguna razón.

Yo soy tecnólogo, me gustan los gadgets como las tablets y los celulares, y parece que a mi hija también, ella los agarra como una experta y aprieta la pantalla táctil y los botones como si nada, también agarra el teclado y el mouse de la computadora y ya parece que los conoce de toda la vida, aunque sabemos que no sabe lo que hace, igual vemos que hace cosas demasiado avanzadas para su tan corta edad. Por el lado de Mary, le fascina el helado, no es que le demos helado a cada rato pero ya van dos veces que mi mamá le invita y parece como si se quisiera comer la cuchara entera, su madre es igual de heladera.

Así como los bebes se parecen a sus padres de una u otra forma físicamente, porque eso si no lo puedes evitar, algo de parecido tienen que tener y ahí si acepto que la genética es influyente, pero ¿puede ser factible que parte de nuestra personalidad y de nuestros gustos también sean heredados? De repente es posible, hasta tal punto que le guste un género o tipo de música que nos guste a alguno de los dos y que a pesar de nunca haberle hecho escuchar, incluso desde el embarazo, lo pueda reconocer como si nada. Yo no estoy muy seguro de esto ni tampoco soy muy versado en el tema, es por eso que he investigado un poquito más para ver si aclaro algunas de mis dudas.

Al nacer, o incluso ya desde la misma concepción, todo ser vivo cuenta con una carga genética que va a determinar cómo será, esta carga genética se hereda de los padres, obviamente. Así que el color de los ojos o el cabello, la estatura, la forma de la nariz o la estructura músculo-esqueleto son heredadas. Todas estas características conforman el biotipo, que a su vez, corresponde a un conjunto de características psico-orgánicas. Este aspecto exterior se va ajustando a corto o a largo plazo, y es este aspecto externo el que ayuda a formar al ser como un individuo. No es lo mismo ser alto, rubio, de ojos azules y súper apuesto, que ser corto de estatura, gordito y con las piernas cortas. Genéticamente, también se transmiten ciertas características que conforman la estructura de la personalidad, un ejemplo claro es la inteligencia, ciertas aptitudes y algunas cualidades del carácter o temperamento.

Algunas características no son tanto una herencia genética, muchas de estas son producto del entrenamiento o del contagio. Existe un complicado y sutil proceso de interacción biológico ambiental que va configurando diferentes personalidades y determinando en ellas la aparición de rasgos específicos. Ciertas características son consecuencia de un entrenamiento planificado por los padres o por los profesores, por ejemplo, cuando el niño empieza a responsabilizarse por el control de su ropa, empieza a elegir sus juguetes y recibe las felicitaciones o las frustraciones del entorno, todo esto según sus éxitos o sus fracasos, aun así muchas de estas cosas ya han sido influenciadas de alguna forma por los padres y por el mismo entorno. Nosotros somos los que empezamos a elegir que ropa ponerles y que juguetes les compramos, es de ahí que ellos empiezan a desarrollar su gusto por las cosas que a nosotros, los padres, nos parece la correcta.

Esto va moldeando su personalidad. El contagio de los rasgos de la personalidad es algo que no se puede evitar. El hogar, las relaciones y el ambiente familiar dirigen a esa personalidad infantil en proceso de maduración hacia uno sentido u otro, unos padres que no demuestran afecto pueden provocar el desarrollo de rasgos de introversión, mientras que un niño que se sienta valorado dentro de su propia familia, se convertirá seguramente en un adulto seguro de sí mismo. Si el ambiente familiar se caracteriza por el equilibrio, la confianza mutua, el respeto entre todos los miembros del grupo y la suficiente seguridad económica y emocional, la personalidad del niño se moldeará de forma más armónica, pero sí en cambio se desarrolla en un ambiente de celos, desavenencias, inseguridad económica o con los padres separados podrían ocasionar a la larga algunos problemas de actitud que tendrían que ser tratados por expertos, como los psicólogos o psiquiatras.

La posición del niño entre los hermanos, si es que los tiene, o por el hecho de ser hijo único, el colegio y la educación en general, la influencia de la comunidad y las normas culturales influyen de forma determinante en la personalidad. De igual forma influyen la raza, el sexo, el lugar de nacimiento, el nivel social o las influencias culturales que va a tener el niño. En resumidas cuentas la personalidad tiene una elevada proporción de elementos heredados genéticamente y otros que, si no heredados, son transmitidos por los padres, ya sea por contagio o por educación. Así pues, los padres y el ambiente que ellos crean en el hogar y los estímulos que provoquen en sus hijos van a ser los determinantes de su personalidad.


Y si les interesa el tema tanto como a mí y quieren investigar un poquito más acá les dejo un artículo interesante que podría aclarar un poco más las cosasQue heredan los hijos de sus padres.