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martes, 30 de octubre de 2018

Soy Dependiente

La verdad es que nunca llegas a darte cuenta de que tan dependiente puedes ser de otra persona, pensamos que las cosas siguen su camino como siempre, como si nada estuviera fuera de lo común, que ya casi en automático las tareas se realizan como todos los días, las actividades mantienen su orden, mientras la jornada diaria sigue su curso, pero que pasa si es que esa sinergia que existe en una pareja o familia se llega a romper por pocos días?? y no estoy hablando de una separación o divorcio, ni nada que se le parezca, como ya había comentado anteriormente, mi esposa tuvo que estar internada en la clínica por varios días y yo tuve que encargarme de algunas de las actividades/tareas que ella realiza en casa durante ese pequeño lapso de tiempo.

Yo nunca pensé que las tareas de la casa y el cuidado de mi hija fueran responsabilidades tan agotadoras, y eso que yo no pude hacer muchas de esas actividades tan elaboradas que deabía cubrir, fue una suerte contar con el apoyo de mi mamá durante esos días, pero la idea era tampoco abusar de su tiempo, ella también trabaja. Yo tuve que desaparecer de la oficina por esa semana, quedarme en casa y cuidar a Mara Sofia, fueron los cinco días más largos de mi vida, donde entendí el nivel de exigencia que una niña de 4 años puede generar.

Y mi aventura empieza al alba, tenía que iniciar el día a las 6:00am cuando usualmente me despiertan a las 6:45am, en lugar de encontrar el desayuno a medio hacer, tener que hacerlo yo desde cero, incluyendo la formula/leche que Mara Sofia toma todas las mañanas a la hora que se despierta. Luego de eso, dependiendo de lo que toca en la agenda, si ir a la natación o al teatro, había que alistarla, preparar sus cosas y pobre de mí sí me olvidaba de algo. Luego venía la hora del almuerzo, y ese era otro tema, tuve que apoyarme en mi mamá un par de días y en mi abuela los otros dos días.

Ya en la tarde, dependiendo de la agenda del día, si era martes o jueves, había que llevarla al taller de pintura y si no habían actividades para la tarde, teníamos que salir de pasear o quedarnos a jugar en casa (dos veces me acompaño a la clínica a visitar a su mamá), pero sin importar el día, o la dejaba donde mi mamá o ella la recogía de donde yo estuviera, ya que era mi mamá la que se encargó de darle de cenar para luego bañarla, mientras yo aprovechaba la tarde para ir a la clínica y poder quedarme hasta casi las 8pm, esperando a que pase el médico tratante para conversar sobre los avances y los pronósticos.

Finalmente, para culminar la jornada, en la noche tenía que regresar donde mi mamá para recoger a Mara Sofia, que bien podría estar dormida o despierta, en ese momento yo podía comer algo y luego los dos regresábamos al departamento. Mara Sofia siempre se queda dormida en el auto, lo que me obligaba a tener que cargarla hasta la cama, donde la dejaba solo por un momento, mientras yo aprovechaba para ordenar algunas cosas, lo que se podía. Aprovechar ese momento para ducharme y antes de dormir pasar a Mara Sofia a la cama grande. Lamentablemente tengo el sueño muy pesado y en la noche no suelo escuchar nada, ni los temblores me levantan, y tenía el temor de no escuchar si mi hija me llamaba, fue por eso que preferí dormir con ella.

Y así se fueron pasando los días hasta que llegó el momento de ir a recoger a Mary cuando fue dada de alta, y fue ahí cuando todo volvió casi casi a la normalidad, pero para ser cien por ciento sincero, fue la semana más exigente de mi vida, es totalmente diferente a trabajar en una oficina de 8am a 6pm, el estrés es muy diferente.

Resumiendo, un poco, hay que ser consciente y aceptar que hice mi mejor esfuerzo, pero que pude haber hecho más, el tiempo siempre me ganaba, los minutos se pasaban volando y siempre estaba tarde.

De esta gran experiencia he podido rescatar que soy demasiado dependiente de mi esposa, hay cosas que no podría hacer sin el entrenamiento adecuado y que ella lo hace muy bien. Que cuidar a mi hija es realmente agotador, nunca se cansa, siempre tiene energía para hacer de todo y mis baterías lamentablemente ya no tienen la misma resistencia que cuando tenía 20 años. Que mi hija asumió por unos días el papel de niña grande, me ayudaba en todo lo que podía y nunca me hizo problemas.

Mis mayores problemas, los más resaltantes fueron que:
  • Nunca pude hacerle un peinado adecuado a mi hija, nada de trenzas, moños y arreglos elaborados, una cola de caballo y listo, sin importar como me quedaba, ella siempre me decía que estaba hermosa. 
  • Nunca pude cocina nada extraordinario, arroz con huevo y una que otra fritura fueron suficientes, no me pidan hacer estofados o guisos, ahí si pierdo y con roche. 
  • Nunca pude identificar correctamente que ropa mezclar para meterla en la lavadora, metía todo en una sola tanda y casi friego el aparato por exceso de peso.

martes, 8 de julio de 2014

Vacaciones con la Bubu

Hace una semana estuve de vacaciones quince días, había calculado aprovechar el tiempo para poder hacer algunas cosas y ordenar algunas otras, más que todo tramites y tratar de aprovechar el tiempo con mi hija, la cosa es que la figura se invirtió y tuve que pasar más tiempo con mi hija que haciendo tramites y ordenando cosas, eso sí, no me malinterpreten que no es una queja.

Fue una pena que mi esposa no pudiera obtener algunos días libres también a cuenta de vacaciones, así podríamos haber aprovechado el tiempo los tres juntos, poder salir a pasear por la ciudad o salir de Lima sin ir demasiado lejos, pero la figura no resulto de esa manera así que mi tiempo fue utilizado viajando desde mi casa a la casa de los papas de Mary, para que me ayudaran con la bebe mientras mi señora esposa trabajaba.

Lo bueno de pasar tiempo con mi hija es que me gane con todas las cosas que hace, usualmente no logro ver mucho de sus avances porque el trabajo no me lo permite pero en estos quince días pude ver varias cosas simpáticas, la vi correteando con sus primos (en el andador claro), haciendo muecas y gestos nuevos al comer y también me fui dando cuenta que entiende bastantes cosas más de las que esperaba, es una bebe que se las sabe todas. Yo no estuve con la bebe todo el tiempo solo, estuve varios días en la casa de los papás de Mary, ellos me ayudaron un monto con el tema de la alimentación y con el cuidado de mi hija.

Los bebes requieren bastante tiempo, no es tan fácil hacerse cargo de un hijo de buenas a primeras, sobre todo teniendo en cuenta que es mi primer hijo y yo pensé que podría ser más fácil pero me he equivocado bastante. No es tan sencillo encargársela a otros para que la cuiden, siempre estas al pendiente, viendo y escuchando todo lo que ocurre, si llora, si come, juegas con ella, solo puedes tener un pequeño respiro mientras hace su siesta pero a veces ese tiempo es mínimo y a veces con las justas puedes ir al baño o comer algo.

La verdad de la milanesa es que me hubiera gustado tener más tiempo para hacer mis cosas pero tuve que acomodarme lo mejor que pude a los minutos que quedaban libres durante el día y la noche, de repente suena a queja pero lo vuelvo a repetir, no lo es, pero eso sí, la responsabilidad ha aumentado bastante desde que ella llego a mi vida y no hay arrepentimiento alguno, solo hay que jugar bien con los tiempos por mas cansado que uno este.

Lo único que puedo decir es que a un hijo no solo se le dedican cinco o diez minutos al día, es mucho más que eso, sino no vas a saber nada de nada, como come, las muecas, los juegos, las sonrisas, cada pequeño detalle es bien importante y como padre tienes que estar involucrado en todo eso, si o si no puedes perdértelo.