
Ese día por la mañana mi esposa me había enviado una foto de
la bebe donde aparecía totalmente hinchada, tuve que llamar al pediatra pero no
tuve suerte, así que le envié la misma foto esperando una respuesta, al no
recibir una tuve que contactarme con su pediatra anterior enviándole la foto,
su respuesta fue rápida, había que llevarla a emergencias porque parecía algo
llamado Celulitis Facial, algo que jamás había escuchado pero no tuve que
esperar más, salí embalado a la casa para recogerlas y llevarlas a la clínica.
Una vez llegamos me respondió el pediatra de la clínica y su reacción fue la
misma, por suerte ya habíamos llegado y ya la estaban viendo.
Esta ha sido la primera vez que nos pasa algo así, que tres
médicos lleguen al mismo diagnóstico y que me digan que tiene que quedarse, que
si hubiera pasado un día más las cosas serían peores, que había que tratarlo
rápidamente, que me pidan que salga de emergencias porque no ayudaba en nada,
escuchar a mi hija gritar que quiere ir a la casa, que no quiere quedarse, que
quiere que le no le pongan nada, llamar Mamá mientras cuatro personas tratan de
inmovilizarla para ponerle la intravenosa, todo eso fue horrible, tuve que
salir, me quebré, me puse a llorar de la impotencia, de no poder ayudar, de no
poder hacer nada, de ser un inútil, de no poder protegerla, realmente fue
horrible.
Ya en la tarde tuve que volver a la oficina, no había nada más
que yo podía hacer, mi esposa se quedó con la Bubu y yo solo pude ir al
departamento a recoger varias cosas para llevárselas en la tarde. Cuando llegue
la bebe está más tranquila pero verla en una cama conectada al suero desde
donde entraban los antibióticos es chocante, yo he tenido que pasar por eso,
para mi es normal, tengo casi 42 años pero ella es una pequeña bebe, no es lo
mismo que sea ella a que sea yo.

El proceso fue continuado en casa, tres días más, recién el
lunes tuvimos luz verde para poder sacarla de la casa, porque teníamos que
mantenerla aún bajo supervisión. Ese lunes pudo ir a sus talleres de verano,
ese lunes todo volvió a la normalidad para ella, sin embargo ahora nosotros
debemos estar más atentos para cualquier situación que involucre una picadura
porque podría reaccionar nuevamente, al parecer Mara es alérgica a las
picaduras de mosquitos. Mi esposa recién el viernes pudo descansar, recién ese día
pudo llorar como lo hice yo el día que la internaron, ella fue la que puso la
fortaleza esos días, ella fue la fuerte, ahora me toca a mí serlo.