miércoles, 15 de enero de 2020

¿Soy un Influencer?

Desde hace algún tiempo viene dando vueltas en mi cabeza esa no tan nueva terminología, ya que mi hija, que anda viendo vídeos en YouTube en cantidades industriales, va siendo influenciada de alguna forma. Lo primero son esos vídeos de gente abriendo juguetes, comprando juguetes, recomendando juguetes y nosotros terminamos comprando esos juguetes. Es por eso que tenemos muchas LOL, mucho slime y ahora los ksi-meritos. Después llegaron los vídeos de maquillaje y ahora anda con los de cocina. Entonces de ahí viene la pregunta, de si soy de alguna forma un influencer, aunque la definición creo que aplica a aquellas personas que recomiendan cosas, podría estar mal.

Yo creo, que muy en el fondo, todos somos de una u otra forma influencers, incluso sin darnos cuenta, comentamos a algunos amigos sobre algún restaurante, de algún libro, programa de televisión, producto de maquillaje, de limpieza y de muchas otras cosas más. Sin embargo creo que también al educar a mi hija estoy haciendo de influencer de alguna forma, en su comportamiento, sus gustos, su carácter, su forma de ser. Recomendamos que hacer y que no, le ayudamos con sus cosas, vemos programas de televisión juntos, sabiendo cuales son buenos para que vea sola y cuales con compañía de nosotros.

Igualmente, en la oficina, al momento de resolver los problemas del día a día, al conversar con los compañeros de trabajo, al explicar algún tema o recomendar una solución, puede ser durante el almuerzo o al momento de salir, puedes llevar a un grupo de amigos a un lugar que te recomendaron y de paso tu lo estas recomendando sin querer. Ahora que he vuelto a ser profesor en la universidad, no solamente se imparten conocimientos teóricos, también se enseña en base a las experiencias vividas, a cómo has enfrentado las diferentes situaciones, eso también influencia a las personas que tienes como oyentes. 

Y sin caer en el tema del materialista, ¿cuantas personas al verte vestir algo, no te preguntan? sobre tus zapatos, zapatillas, camisa, billetera, cartera, mochila, laptop, celular, hay millones de cosas de las que conversamos diariamente con un montón de gente, no necesariamente tienes que tener un canal de vídeos, escribir en algún blog o revista, el poder de la palabra logra inclinar mucho la balanza de las decisiones de los demás, ¿o no?

La verdad es que yo escribo porque me gusta hacerlo, no lo hago muy seguido porque no me da el tiempo, ideas tengo miles en la cabeza, pero es difícil plasmarlo en letras, no todo fluye fácilmente, muchas veces no todo es color de rosa. No me gusta comentar sobre los productos o servicios que hemos usado y seguimos usando, si es verdad que por ser papás hemos tenido que recorrer la pasarela de productos para bebes y niñas, no puedo asegurar ni dar por sentado que a todos les va a funcionar igual y que van a tener la misma excelente experiencia, como la hemos tenido nosotros. No a todos nos funcionan los mismos productos que a los demás, no todos tenemos las mismas reacciones.

Así que ya saben!!!!


jueves, 17 de octubre de 2019

Diálogos entre pasillos

"Hola, sé que no nos vemos mucho últimamente, los trabajos me tienen ocupado bastante más tiempo del que me gustaría invertir en ellos, pero así es cuando uno tiene que buscar lo mejor para la familia. No hemos podido hablar mucho, con las justas un saludo en el pasillo, al momento que salgo a la oficina y coincidimos en el ascensor. Ahí es cuando podemos conversar unas cuantas palabras, por el tiempo siempre nos gana."

"Sé que entiendes de porque llego tan tarde de noche, sabes las pocas horas que duermo por las noches, sin embargo cada vez que me ves tienes una sonrisa y una mirada de emoción, de alegría, de amor por mí. Quisiera poder estar más tiempo contigo, y sin embargo, por ahora es complicado."

"Eso no significa que no me preocupe por ti y por lo que te sucede en el día, una llamada telefónica de dos minutos ayuda, pero no cubre toda tu necesidad de tenerme cerca. El tiempo que antes podíamos compartir era importante para tí, ahora no es tanto como antes, y yo quisiera que fuera mucho más, pero las cifras están aún en contra y espero que no por mucho."

"Sabes que te quiero, que te adoro, que eres parte de mí, sabes que te admiro, que me vuelves loco y que, si por mi fuera, lo dejaría todo por estar siempre a tu lado."

"La responsabilidad es grande, es importante, son cosas que algún día tendrás que enfrentarlo, pero todavía no, falta mucho, aún puedes gastar tu tiempo en jugar, en reír, en soñar. Tú tienes más tiempo por delante de lo que tengo yo."

"A pesar de que no siempre esté cerca, sabes que en cualquier momento puedes llamarme, yo dejaré todo de lado por ir a tu encuentro, y lo mejor de todo, es que si necesitas hablar, reír, llorar, aprender o incluso ver televisión conmigo, siempre estaré dispuesto a hacerlo, solo es cuestión que cruces el pasillo que separa tu puerta de la mía, mi puerta siempre estará abierta para ti."

"Te adoro a mil, eso nunca lo olvides."

"Papá"

lunes, 8 de julio de 2019

Actividades Extra Curriculares

Siempre nosotros, los padres, estamos tratando de que nuestros hijos aprovechen todo el tiempo disponible que tienen, todo el tiempo, y por esa razón desde que podemos, los metemos en tantas actividades como nuestro presupuesto lo permite, y no solamente me refiero a los talleres que usualmente elegimos durante el verano.

Desde que Mara Sofía asiste a la guardería, hace bastante más de tres años, mi esposa la ha llevado a cuanta actividad ha encontrado, empezando con el arte y terminando con el deporte. Desde ballet, baile contemporáneo, pintura, canto, música y teatro, llegando hasta la natación, que ha sido donde más tiempo ha estado. Muchos talleres son solamente durante el verano, justamente para evitar chocar con las clases del colegio y la natación se aprovecha más en el verano por el tema del cambio del clima, sin embargo Mara ha disfrutado de las piscinas temperadas sin ningún problema.

Luego de varios años y de varios intentos, Mara ha encontrado las actividades que más le gustan y que son las que realiza desde el año pasado y sin parar, no son actividades netamente de verano, y lo mejor de todo es que son actividades no tradicionales, actividades no son las que todo el mundo suele escoger.

La primera elección ha sido la de practicar Capoeira, que es una combinación de danza brasilera con artes marciales, en resumen, saltos, patadas y giros; y lo viene haciendo desde Agosto del año pasado, dos veces por semana y es algo que le encanta. Ya pronto va a ser bautizada y recibirá su nombre en portugues. Esta es un actividad tan divertida que hasta yo he participado algunas veces, nunca pensé que pudiera pararme de cabeza a esta edad y con este peso.

La segunda actividad en la que estamos involucrados es el surf, que es algo que Mara ha empezado a practicar desde hace un par de meses, al principio pensabamos que no iba a resistir mucho tiempo, por el frio mas que todo. En su primera clase solamente aguantó unos 30 minutos en el mar, pero poco a poco se ha ido aclimatando, ahora tiene hasta wetsuit de su talla y cuando entra puede estar adentro del mar por más de una hora. Obviamente que entra con un instructor especializado en niños y para que, es realmente impresionante, hasta tenemos videos de su desempeño entre las olas. Estas clases son solamente los sábados.

La tercera actividad es el futbol, aquí también tuvimos nuestras dudas, y no es porque el futbol sea un deporte orientado hacia los hombres, porque sabemos que hay equipos de mujeres, tenemos una selección peruana de futbol de mujeres y se que hay campeonatos internos en Lima y ahora hemos estado siguiendo el mundial femenino en Francia. La cosa es que una niña de 5 años jugando futbol, como que no es algo común, y la verdad es que ya nos hemos acostumbrados bastante a salir de lo común. Mara está jugando para la selección de Barranco de 5 años, está participando en un torneo que es en Chorrillos, y ya han jugado 8 o 9 fechas hasta el momento, y no es porque sea mi hija, pero ella llama la atención cuando va a sus clases vestida con su uniforme de futbol y sus chimpunes azules con amarillo. Todos en el grupo son niños, ella es la única niña, y es muy simpatico ver como la cuidan y la protegen, pero también vamos viendo como va mejorando de a pocos. Van tan bien con el equipo de futbol que acaban de aumentar una clase más a la semana, de 2 veces por semana ahora van a ser 3.

La suma de todas estas diciplinas deportivas nos está permitiendo ver como Mara Sofia va ganando velocidad y fuerza, sabe defenderse, no le tiene miedo a nada, patea duro y dentro de poco me va a dejar en el suelo. Está ganando confianza en si misma y eso es lo más importante.

Quiero dejar en claro que yo no he influenciado en absoluto en sus decisiones deportivas, ella sola es la que los ha escogido, en base a lo que ha visto, ya sea en vivo y en directo o por video, y eso es algo que también vale la pena mencionar, y mientras haya tiempo y presupuesto podrá seguir practicando estas actividades.

Ahora en lo que quiere incursionar es en el karate, pero creo que ya no tenemos días libres en la semana para más actividades, ¿y ahora cómo hacemos?.


domingo, 16 de junio de 2019

Balance de 5 Años

Hace más de 5 años que soy papá, durante mucho tiempo tuve mis dudas sobre si llegaría a serlo en algún momento, por temas de edad, salud, economía y otros tantos temas asociados a la paternidad. Tuve dudas de si podría representar un rol adecuado de papá para mis hijos, aunque solamente tengo una hija, que lo es todo para mí, tuve y sigo teniendo esas incógnitas de si estoy haciendo un buen trabajo, supongo que sí porque aún no he recibido ninguna queja por el servicio prestado.

Hoy mi hija tiene más de 5 años y hemos tenido las mejores aventuras que el mundo ha podido darme hasta ahora, aunque también hemos tenido algunas no tan buenas, cosas de la vida, pero todas han sido experiencias enriquecedoras en todo sentido, porque también de los problemas se aprende.

Hemos viajado, en avión y en auto, hemos conocido la costa, un poco de la sierra y muy poco de la selva del Perú, hemos podido salir del país, a Colombia, juntos en familia, hemos disfrutado de la playa, la piscina, el campo, hemos ido al cine, a tomar helado, a comer tallarines. Hemos correteado por todos los parques que hemos ido encontrando, hemos hecho tantas cosas que necesitaría escribir varios fascículos para poder exponerlo todo.

También hemos tenido nuestro pequeño lote de problemas, enfermedades que nos han afectado a todos en la familia, los tres hemos tenido episodios complicados durante estos 5 años, los tres hemos pasado varios días internados, los tres hemos tenido que salir adelante apoyándonos entre nosotros y recurriendo a la familia para obtener el apoyo necesario.

Logros hemos tenido varios, yo he logrado completar mi maestría, mi hija ya está en el colegio, en Kinder – Inicial y el próximo año entra a primaria. Le encanta el arte, la pintura, la natación, la capoeira y el fulbito, esos son los talleres a donde le gusta ir, y nosotros la apoyamos en todo lo que podemos, sin quitarle esas ganas de seguir aprendiendo y disfrutando con ella.

Hay tantas cosas en común que tiene con nosotros, es tecnológica, le encantan los gadgets, eso es por mi culpa, le encanta la televisión y NetFlix es su favorito, no le gusta el dulce, como a mí, prefiere las cosas saladas como a su mamá, pero muere por el helado de vainilla. Le encanta ayudar en todo, hasta en la cocina, siempre anda preguntando si puede ayudar hasta para preparar el café del desayuno. Le gusta la repostería, hace alfajores, galletas, queques y cupcakes, hasta ha grabado sus videos, misma YouTuber, pero esos videos quedan para nosotros.

En resumidas cuentas podría seguir escribiendo de todo lo que hace, de cómo se comporta, del carácter fuerte que tiene, una combinación de papá y mamá, de cómo se expresa, de cómo disfruta estando con nosotros, hasta podría contar miles de anécdotas que hemos tenido, hasta con el gato blanco que hemos adoptado, pero creo que lo más importante es el orgullo que uno siente al ser padre, de haber logrado tanto en tan poco tiempo, el orgullo que YO siento por lo que ella es, y el orgullo que siento por tener la familia que tengo. No seremos perfectos, la perfección no existe, pero para mí somos lo mejorcito que existe, son mi mundo, por ellos daría mi vida, por ellos doy todo y por ellos avanzo, son quienes me dan esa energía tan necesaria para seguir adelante a diario.

Ser papá es uno de los retos más grandes que existen en el mundo, situaciones que están en constante cambio, sin camino definido a seguir, sin manual o guía de supervivencia que te ayude a solucionar los temas del día a día, creo que luchar contra dragones o escalar el Everest suena más fácil, pero la vida misma es la mejor aventura que nos hemos podido encontrar, todos tenemos nuestra propia aventura, no hay dos iguales.

Por eso te digo a ti papá, que me estás leyendo, nunca pierdas esa energía, ese norte que guía tus pasos, nunca olvides cumplir tus metas, porque esas metas son de toda la familia, nunca olvides a quienes te esperan en casa, nunca olvides lo que te ha costado llegar tan lejos, recuerda esos días buenos y esos no tan buenos, porque cada uno de esos días ha dejado huella en tu vida, esas huellas son las que demuestran el camino que has tenido que seguir, que recorrer para salir adelante. Camino fácil no existe, y el que aún tenemos adelante nos va a poner siempre a prueba, no dudes en tu capacidad de superación, lo único que no tiene solución es la muerte, para todo lo demás siempre hay un as bajo la manga, y si no puedes solo recuerda que tienes a tu familia para apoyarte, la unión hace la fuerza y el dialogo lo soluciona todo, solo hay que dedicarle el tiempo necesario, dar un paso a la vez y seguir avanzando.


sábado, 29 de diciembre de 2018

Las Influencias

En algún momento de nuestras vidas hemos sido influenciados de diferentes formas, ya sea para bien o para mal, hemos sido manipulados, por decirlo de algún modo, que muchas veces han inclinado la balanza de las decisiones de un lado para otro por simples comentarios, ideas que saltan de la nada, porque nos dijeron o porque vimos algo en algún momento que nos hizo pensar diferente.

Estas influencias hacen que cambiemos nuestros gustos, puede ser algo relacionado con la música, la moda, la comida, o algo más elaborado como la forma en cómo te sientes con algunas personas una vez y luego ya no. Hoy en día con toda la tecnología que existe a nuestro alcance, las influencias son más directas, recibimos mensajes recomendando productos que están de oferta, que no necesitamos, pero que igual compramos, vemos anuncios en los anaqueles/letreros/pantallas que nos ofrecen diferentes cosas, y sin pensarlo dos veces vamos directamente a buscar "eso" que vimos por ahí en el camino a casa. 

Con el acceso al internet con las facilidades que existen ahora, nos permite tener todo a la mano con solo un click de distancia, basta mover el dedo índice y ya tenemos la información a la mano y el producto en nuestra puerta, nos estamos volviendo cada día menos activos, es más fácil estar sentado en la sala de nuestra casa, mirando la televisión y pidiendo algo por el celular, no necesitando salir a buscarlo, el único desgaste es el movimiento nuestros dedos y los 5 pasos que necesitamos para llegar a la puerta para recibir nuestro producto. 

¿Y porque hago referencia a esto? Porque mi hija de cinco años también está siendo influenciada por lo que ve en internet, YouTube más que todo, y no es que esté conectada "literalmente" al internet todo el día, porque tenemos una restricción de horarios, y sin embargo, en ese par de horas que puede estar viendo un video en YouTube de cómo hacer "slime", se activa ese sistema interno que dice "tengo que tenerlo"; realmente es tremenda la forma en que te muestran las cosas, y no es que este mal, pero logran despertar esa necesidad oculta de querer imitar lo que están haciendo en la pantalla. 

Nosotros no conocíamos las muñequitas LOL, hasta que vimos algunos videos en internet, y que ahora están por todos lados y que no son baratas, esas muñequitas aparecen en videos de canales españoles, donde las personas muestran mediante un "unboxing" el juguete que viene dentro, para que veas todo lo que puedes encontrar en esa famosa "esfera" o "cápsula" forrada con varias capas de plástico, es gracias a esos videos que Mara muere "literalmente" por tener esas muñequitas. 

Hay diversos canales en YouTube que muestran miles de juguetes y juegos de mesa, hacen todo el tema del "unboxing" (abrir la caja) delante tuyo, juegan con él y eso influencia a que nuestra hija también lo quiera para poder jugar igualito, tanto así que cuando le compramos una de esas LOL, nos pidió que la grabáramos abriéndola y su video empieza "bienvenidos amiguitos, hoy vamos a abrir esa muñequita LOL", es realmente IM PRE SIO NAN TE. Y esto no queda solamente ahí. 

El idioma también se pega, la forma en como habla y se expresa, no es de una niña de cinco años, utiliza palabras entre buscadas que no forman parte del típico léxico de una niña de su edad, tanto así que una vez nos dijo que le faltaba "purpurina", y nos demoramos media hora en entender que eso es "escarcha". Ojo que no todo es malo, hay muy buenos videos que te muestran de todo, hay tutoriales, puedes aprender idiomas, replicar recetas de cocina, si no sabes cómo arreglar algo ahí lo encuentras. Mara ve dibujos en diferentes idiomas, y eso está ayudando a que su oído se esté amoldando a otros lenguajes, ella veía Masha y el Oso en ruso, ve cosas en coreano, francés, inglés y sabe Dios en que otros idiomas más. 

Lamentablemente no puedo prohibirle que vea esos videos, pero puedo dosificar lo que ve, mantener las horas de acceso y siempre monitoreando lo que ve, supervisar y analizar lo que está rondando en internet, aplicar los candados de seguridad para menores de edad, y tener mucha comunicación, ya que el internet es hoy en día una fuente muy grande de conocimientos a nuestra disposición, y los niños de hoy están más tiempo "en línea" detrás de una pantalla que jugando en el parque. Y lo más importante, no dejarse llevar por todo lo que aparece en el internet.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Calidad de Vida

Antes de ser papá, cuando estaba a finales de mis veinte, solo pensaba que todo mi trabajo y lo que ganaba con él, era únicamente para mí, siendo tal vez demasiado egoísta para con los demás, y esto fue por un buen tiempo; luego con el paso de los años, dejé de preocuparme del origen del dinero, gastando demasiado, vivía del plástico y endeudado hasta las orejas, muy adentro del agujero, pensando en tener de todo sin limitarme, comprando todo lo que nunca tuve de niño y de joven. Compré demasiadas cosas, me aferré a lo material y llené los espacios vacíos de mi pasado con objetos, buscando conseguir la calidad de vida que tal vez me faltaba. Ahora que todo eso ha cambiado y que ahora soy papá, que tengo una familia que depende de mí, me ha costado mucho lograr la estabilidad que tanto había deseado, estabilidad que hemos logrado en conjunto, aunque sabemos que aún nos falta bastante pan por rebanar.

Siempre había pensado que la “calidad de vida” estaba relacionada de manera directa con lo que podías tener, comprar y dar, teniendo un mejor trabajo para ganar más dinero y poder hacer más cosas, siempre apuntando a lo material, y, sin embargo, al tratar de querer alcanzar más, te das cuenta de que te falta muchas otras cosas, tener más conlleva a querer más, por eso terminas enredado en temas mucho más complejos. Comprar ropa de marca, visitar los mejores restaurantes, simular que te das la gran vida, no significa que tu calidad de vida sea de la mejor, si vives endeudado, estresado, sin poder dormir lo suficiente, con poco contacto familiar y que te buscan solo por lo que puedes “colaborar”; pero luego de pensarlo fríamente te das cuenta que todo eso es pasajero, en algún momento algo sucederá y terminaras pagándolo caro, y no estoy hablando del dinero, porque el tiempo desperdiciado no se recupera. 

Luego de vivir mucho, con casi 44 años encima, y de gastar mucho, hoy puedo afirmar que la calidad de vida no está basada totalmente en el dinero ni en lo material, pero como en toda ecuación, es parte del todo, tener ciertas holguras ayuda, tener una familia donde la comunicación es lo más importante, poder dormir tranquilo tus horas completas, que tus hijos jueguen contigo, cenar en casa a la luz de las velas, estudiar, leer, cantar, ver una película, tener buena salud, etc., son simples detalles que te llenan el corazón, que complementan tu vida, saber que en la tarde/noche, luego de salir de la oficina, te esperan en la casa para conversar, jugar y reír, creo yo que eso es lo más importante en la vida. 

Hay momentos en que estarás ajustado, lo sé por experiencia propia, las famosas vacas flacas, donde no podrás comprar nada que esté fuera del presupuesto, que te sentirás mal por no poder llevar algun regalo a tus hijos, a tu pareja o darte un gustito, porque solamente vives para trabajar, cobrar tu sueldo y que desaparezca de tus manos en menos de 48 horas, lo material va y viene, el dinero se cobra y se gasta, si hay para ahorrar, en buena hora, pero muchas veces no hay extras, tienes que vivir con la correa bien ajustada. Miles de veces he llegado a casa con las manos vacías, con lagrimas en los ojos, frustrado por no poder llevar a mi familia a disfrutar de una buena comida en algún restaurante o darme el gusto de comprarle algún juguete a mi hija o algún dulce a mi esposa; es ahí cuando aparecen mis dos ángeles de la guarda para estabilizar mi mente y mi corazón, con besos y abrazos, diciéndome que todo está bien y que pronto vendrán mejores épocas, que pacientes pueden ser, sin presionarme, ayudándome a salir poco a poco del agujero de la tristeza. 

No voy a mentir, me encantaría poder comprar de todo, llenar de sorpresas a mi familia, sobre todo a mi hija, pero no se puede, tengo que esperar al final de mes, donde luego de realizar los pagos programados y respectivos, y si es que hay suerte y queda algún saldo en positivo, poder llegar a sorprender a la no tan pequeña bubu, con paciencia, sabemos que pronto vendrán mejores días.


martes, 30 de octubre de 2018

Soy Dependiente

La verdad es que nunca llegas a darte cuenta de que tan dependiente puedes ser de otra persona, pensamos que las cosas siguen su camino como siempre, como si nada estuviera fuera de lo común, que ya casi en automático las tareas se realizan como todos los días, las actividades mantienen su orden, mientras la jornada diaria sigue su curso, pero que pasa si es que esa sinergia que existe en una pareja o familia se llega a romper por pocos días?? y no estoy hablando de una separación o divorcio, ni nada que se le parezca, como ya había comentado anteriormente, mi esposa tuvo que estar internada en la clínica por varios días y yo tuve que encargarme de algunas de las actividades/tareas que ella realiza en casa durante ese pequeño lapso de tiempo.

Yo nunca pensé que las tareas de la casa y el cuidado de mi hija fueran responsabilidades tan agotadoras, y eso que yo no pude hacer muchas de esas actividades tan elaboradas que deabía cubrir, fue una suerte contar con el apoyo de mi mamá durante esos días, pero la idea era tampoco abusar de su tiempo, ella también trabaja. Yo tuve que desaparecer de la oficina por esa semana, quedarme en casa y cuidar a Mara Sofia, fueron los cinco días más largos de mi vida, donde entendí el nivel de exigencia que una niña de 4 años puede generar.

Y mi aventura empieza al alba, tenía que iniciar el día a las 6:00am cuando usualmente me despiertan a las 6:45am, en lugar de encontrar el desayuno a medio hacer, tener que hacerlo yo desde cero, incluyendo la formula/leche que Mara Sofia toma todas las mañanas a la hora que se despierta. Luego de eso, dependiendo de lo que toca en la agenda, si ir a la natación o al teatro, había que alistarla, preparar sus cosas y pobre de mí sí me olvidaba de algo. Luego venía la hora del almuerzo, y ese era otro tema, tuve que apoyarme en mi mamá un par de días y en mi abuela los otros dos días.

Ya en la tarde, dependiendo de la agenda del día, si era martes o jueves, había que llevarla al taller de pintura y si no habían actividades para la tarde, teníamos que salir de pasear o quedarnos a jugar en casa (dos veces me acompaño a la clínica a visitar a su mamá), pero sin importar el día, o la dejaba donde mi mamá o ella la recogía de donde yo estuviera, ya que era mi mamá la que se encargó de darle de cenar para luego bañarla, mientras yo aprovechaba la tarde para ir a la clínica y poder quedarme hasta casi las 8pm, esperando a que pase el médico tratante para conversar sobre los avances y los pronósticos.

Finalmente, para culminar la jornada, en la noche tenía que regresar donde mi mamá para recoger a Mara Sofia, que bien podría estar dormida o despierta, en ese momento yo podía comer algo y luego los dos regresábamos al departamento. Mara Sofia siempre se queda dormida en el auto, lo que me obligaba a tener que cargarla hasta la cama, donde la dejaba solo por un momento, mientras yo aprovechaba para ordenar algunas cosas, lo que se podía. Aprovechar ese momento para ducharme y antes de dormir pasar a Mara Sofia a la cama grande. Lamentablemente tengo el sueño muy pesado y en la noche no suelo escuchar nada, ni los temblores me levantan, y tenía el temor de no escuchar si mi hija me llamaba, fue por eso que preferí dormir con ella.

Y así se fueron pasando los días hasta que llegó el momento de ir a recoger a Mary cuando fue dada de alta, y fue ahí cuando todo volvió casi casi a la normalidad, pero para ser cien por ciento sincero, fue la semana más exigente de mi vida, es totalmente diferente a trabajar en una oficina de 8am a 6pm, el estrés es muy diferente.

Resumiendo, un poco, hay que ser consciente y aceptar que hice mi mejor esfuerzo, pero que pude haber hecho más, el tiempo siempre me ganaba, los minutos se pasaban volando y siempre estaba tarde.

De esta gran experiencia he podido rescatar que soy demasiado dependiente de mi esposa, hay cosas que no podría hacer sin el entrenamiento adecuado y que ella lo hace muy bien. Que cuidar a mi hija es realmente agotador, nunca se cansa, siempre tiene energía para hacer de todo y mis baterías lamentablemente ya no tienen la misma resistencia que cuando tenía 20 años. Que mi hija asumió por unos días el papel de niña grande, me ayudaba en todo lo que podía y nunca me hizo problemas.

Mis mayores problemas, los más resaltantes fueron que:
  • Nunca pude hacerle un peinado adecuado a mi hija, nada de trenzas, moños y arreglos elaborados, una cola de caballo y listo, sin importar como me quedaba, ella siempre me decía que estaba hermosa. 
  • Nunca pude cocina nada extraordinario, arroz con huevo y una que otra fritura fueron suficientes, no me pidan hacer estofados o guisos, ahí si pierdo y con roche. 
  • Nunca pude identificar correctamente que ropa mezclar para meterla en la lavadora, metía todo en una sola tanda y casi friego el aparato por exceso de peso.