domingo, 13 de abril de 2014

Sacrificios que valen la pena

Ya hemos pasado por los seis primeros meses de vida de nuestra hija, seis meses que han sido literalmente lo máximo, tratando siempre de hacer lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades en todo sentido, pero pensando las cosas de una manera más seria y con la cabeza fría, hemos tenido que hacer varios sacrificios, no digo que este mal hacerlos, han valido la pena totalmente pero a pesar de las alegrías y los gratos momentos que hemos pasado con nuestra hija piensas en todo lo que has dejado de lado por ella.

Por más tonto que parezca, lo primero que sacrificas es el tiempo, antes podíamos salir a donde queríamos, sin importar la distancia y el tiempo que nos demoráramos, podíamos salir con los amigos, ir al cine, ir a comer o a tomar un trago pero todo eso ha bajado casi a cero, ahora tratamos de estar más tiempo en casa con la bubu, y si salimos, la llevamos con nosotros, pero si por ejemplo queremos ir al cine, alguien tiene que quedarse a cuidar a la bebe el tiempo que nos demoremos y sin querer inconscientemente, queremos terminar rápido para regresar a casa.

Otro gran ajuste que hemos hecho ha sido económico, si antes podíamos darnos un gusto de vez en cuando, comprar alguna cosa que veíamos en las tiendas, ahora ya no es posible, las cosas han cambiado, el orden de la naturaleza se ha visto afectada, si antes podíamos comprar un paquete de galletas, ir a comer un helado o un postre, ahora lo pensamos dos veces antes de hacerlo, no quiere decir que hayamos dejado de ir a tomar helado en su totalidad pero hemos bajado la frecuencia de este tipo de eventos, ahora tratamos de ajustar todos los gastos en lo más mínimo porque tenemos otras cosas que comprar, pañales, leche o accesorios de limpieza, si antes íbamos a Plaza Vea y comprábamos cosas solo para nosotros dos, ahora la carreta se llena más porque somos tres, si antes frecuentábamos los pasillos de alimentos ahora paramos más en la sección de bebes.

Algunos de mis amigos me dijeron ni bien se enteraron que iba a ser papá que nuestra frecuencia de vernos iba a ser menguada por tener una hija, yo les dije que no, que nada iba a cambiar, que de repente íbamos a vernos pero menos veces, ver menos películas, ir a jugar Play3 menos o ir a comer en grupo, la verdad de la milanesa es que las cosas si ha cambiado, si nos vemos una vez en tres meses es porque tenemos suerte, y esto es porque la bubu es todavía pequeña, aunque ahora puedo ir al cine más seguido no puedo disfrutar de las películas de igual forma porque ya no puedo ir con mi esposa, ella se queda en casa con la bebe y yo voy con alguno de mis amigos, pero me cuesta mucho dejarla en casa sola con la bebe, si pasa algo y yo no estoy para ayudarla, no me lo perdonaría, es por eso que si voy a hacer algo lo hacemos todos juntos, si eso evita que vaya al cine, que así sea, ya veré la película en la casa en video, si es ir a comer algo fuera, seremos los tres los que vayamos a comer, y todos los que quieran acompañarnos.

Porque me voy a sentir mal por no salir? las prioridades han cambiado, el orden de las cosas ya no es como antes, el tiempo no te alcanza, el dinero no te alcanza pero lo que ganas a cambio no tiene precio, el tiempo que pasas con un hijo vale mil veces más que una película o que un helado, la película la podrás ver después, la heladería no se va a ir a ningún lugar, a no ser que quiebre claro, pero las experiencias que tengo con mi hija no se van a volver a repetir, verla dar su primer paso, escucharla decir su primera palabra, comer su primera comida, eso no es reemplazable, no puedes ponerle pausa hasta el día siguiente que estés en casa para repetir el capítulo, eso no es posible, por eso vuelvo a repetir, efectivamente hemos hecho varios sacrificios, algunos grandes y otros pequeños, de eso estoy 100 por ciento más que seguro, pero valen totalmente la pena, nadie me va a quitar lo vivido y si tengo que elegir, tengan por seguro que me quedaría en casa con mi hija.