jueves, 18 de septiembre de 2014

¿Antojos de Padre?

¿Es posible que un papá, el cual no puede salir embarazado por obvias razones, pueda tener los mismos síntomas y/o antojos que su pareja durante el embarazo? No sé ustedes pero a mi si me paso, pero solo en algunas cosas.

Es verdad que las mujeres cambian mucho a raíz del embarazo, pueden dejar de comer las cosas que más les encanta, a mi esposa se le apago el botón del helado, fue increíble, ella que tenía una suscripción con D’Onofrio simplemente cerró la puerta y dijo no más helado. También suelen cambiar estado de ánimo, eso es natural, las hormonas se mueven y eso produce ciertos giros radicales que pueden sorprendernos. Ya el tema de la sensibilidad y la detección de olores es bastante bravo, detectan cosas a kilómetros de distancia y sin margen de error y muchas de esas veces vienen con efectos secundarios, las náuseas y los vómitos se vuelven una constante hasta que se estabilicen las cosas, algunas mujeres tienen el beneficio de no sufrir nada de eso pero hay otras que lo sufren exponencialmente. Es obvio que todo embarazo viene también con dolores y cambios físicos, el aumento de peso es una regla general, si una mujer en estado de gestación no sube de peso podría tener una complicación a futuro y eso no es recomendable, tanto para ella como para el bebé.

En el caso de los hombres, digamos que nos llevamos la mejor parte, nada de nauseas ni de dolores y ni que decir de los antojos, pero créanlo o no, a nosotros también nos afecta de alguna forma. Nuestro estado de ánimo también se ve afectado, sobretodo porque reflejamos el estado de ánimo de nuestra pareja, es imposible no vernos afectados de una u otra forma. En mi caso los antojos si fueron completamente transferidos, mi esposa nunca me pidió nada raro a las tres de la mañana, todo fue en horario regular y dentro de los parámetros normales, no me dijo que le trajera un ceviche de conchas negras a la media noche, pero lo que si aumento fue su consumo de líquidos, las sopas se convirtieron en su alimento preferido.

Regresando al tema de los antojos, yo era el que tenía ganas de comer cada cosa rara en lugar de ella, no de madrugada pero si en un horario normal, tenía antojo de picarones, lomo saltado, pastas, cosas saladas, fue impresionante, pensé que no iba a ocurrir algo así pero si me paso, yo termine subiendo de peso tanto como ella y eso que tuvimos que ayudarla con algunas vitaminas para subir su hemoglobina que se había venido a la baja, en fin, son cosas que pasan durante el embarazo.

Resulta que existe un síndrome que afecta a algunos papás primerizos durante la gestación y que se manifiesta con la aparición de síntomas muy similares a los del embarazo, este síndrome se llama Couvade. Este síndrome hace que los hombres “sientan” el embarazo de su pareja como si fuera propio, llegan a mimetizar los síntomas habituales de una mujer embarazada, estos efectos comienzan en el primer trimestre de embarazo y terminan cuando nace el bebé.

Los síntomas más frecuentes que copiamos son las náuseas, los vómitos, el cambio de humor, los antojos, el aumento de peso, el cansancio, el cambio en la presión arterial, tenemos calambres en las piernas e incluso dolores abdominales similares a las contracciones de la embarazada.

Tomen nota porque el síndrome de Couvade suele aparecer en las parejas más cariñosas, y en la mayoría de los casos los hombres afectados por este síndrome terminan involucrándose más en el cuidado de los hijos y son buenos padres. Según algunos estudios, se habla de que entre el 10 y el 65 por ciento de los hombres que van a tener un hijo sufre estos síntomas.

Así que saben, si sus parejas están gestando y ustedes se sienten igual de raros que ellas entonces están sufriendo del síndrome Couvade, no se asusten, es normal, solamente tienen que cuidarse y no ganar peso porque después perderlo es bien complicado, lo dice alguien con experiencia.