martes, 3 de marzo de 2015

Un fiel acompañante de batalla

Todo niño ha tenido un fiel acompañante, un muñeco favorito, una manta o una almohada, por mencionar algunas cosas, porque sé que hay miles de esos objetos que van de un lado a otro con los pequeños de la casa, algo con lo que se sienten bien, seguros y les hacen recordar al hogar, sobre todo cuando salen de casa, mi hija tiene un oso de felpa, del tipo Teddy pero de tela especial no toxica al que le dice Miyayi, es el oso que la acompaña cuando duerme y en su caso no sale de la casa porque no quiere que se ensucie o le pase algo, han sido muy pocas las veces que ha decidido sacarlo a pasear.

El momento que llego a casa fue cuando le compraron su vestido de bautizo allá por diciembre del 2012 y el nombre fue elegido por ella misma, ella simplemente le dijo "yayi" y como es suyo es como decir que es "su yayi", por eso vario el nombre a "mi yayi" y ahí quedo. Este famoso oso de nuestras vidas ha sufrido de todo, ha sido engreído por la bubu desde el inicio, le pone ropa, zapatos, lo llena de besos, lo abraza y no lo suelta cuando de dormir se trata o de estar en su cama viendo la televisión en el momento que le toca, no es que vea televisión todo el día pero hay un par de horas que disfruta viendo algunas cosas y esta actividad también es compartida por "miyayi".

Yo no recuerdo si cuando fui un niño pequeño tuve algún acompañante de ese tipo, no tengo memoria alguna al respecto y no hay fotos que corroboren algo parecido, pero si tengo conocimiento de que algunos de los hijos de mis amigos, incluso algunos de mis primos han tenido algún fiel acompañante. Creo que es bueno tener un objeto de preferencia que los acompañe siempre y no estoy seguro de esto pero creo que este tipo de situaciones solo ocurren cuando tienes o eres un hijo único o eres el primogénito, no he visto ahora que me pongo a pensar en si los segundos hijos han tenido alguna vez algún amigo de peluche u objeto de su preferencia, habría que confirmarlo con algún psicólogo de menores.

Para cerrar la idea general, el trabajo de este osito es de proteger a mi hija mientras duerme, es su caballero con armadura brillante el que permanece despierto mientras los demás dormimos, es el ángel de la guarda que le hace dulce compañía y que permanece en vigilia luchando contra los monstruos que se esconden debajo de la cama o dentro del closet, al menos me gusta la idea de pensar de esa forma y creo que mi señora esposa piensa algo muy parecido y que muchos otros padres no están tan lejos de esta creencia, tener un vigilante 24x7 gratis no tiene precio.