martes, 9 de febrero de 2016

Cinco acciones básicas para cuidar la Alimentación en este Verano

Este es un artículo me lo hicieron llegar en enero, como que un poco tarde, pero creo que es importante saber sobre los cuidados que debemos tomar en cuenta ahora en verano, sobre todo porque el calor está bien fuerte y la temperatura sigue subiendo. Según comentan los expertos la sensación térmica estaría llegando a los 35 grados a partir de la quincena de febrero, así que ha tomar las precauciones necesarias.

Lima, enero de 2016.- La temporada de verano siempre lleva a rehidratarse mejor y comer saludable. Pero no se trata de comer por comer o de dejar de comer, es necesario mantener un horario ordenado, saber qué tipos de alimentos se deben consumir y ser consciente de que todas las comidas son una importante fuente de energía para el día a día. Para no descuidarse en estos primeros meses del año, el Dr. Arnaldo Hurtado, nutriólogo de Laive, sugiere tener en cuenta las siguientes sencillas pero elementales recomendaciones:

No obviar la primera comida: es importante tomar desayuno. Este alimento ayuda a tener energía fresca durante todo el día. No se puede venir de un ayuno prolongado (de 8 horas), saltarse el desayuno y luego ir directo al almuerzo. La idea es que esta primera comida sea balanceada con lácteos bajos en grasa, como un yogurt 0% grasa y azúcar, pan integral, avena, cereales o incluso una rodaja de queso equivalente a 30 o 40 gramos. Otras fuentes proteicas importantes son por ejemplo, el huevo y jamón.

Balancear el almuerzo: no necesariamente tiene que ser ligero por ser temporada de verano. Si se come ordenadamente, las cinco comidas del día, basándolas en productos integrales, verduras y frutas, van a generar que el cuerpo queme la mayor cantidad de calorías, ayudando a perder peso. Por ejemplo, en el almuerzo se puede consumir un guiso hecho en casa con arroz integral.

Hidratarse bien. Lo recomendable es que se consuma un 20% o 30% más de lo habitual que en  otras estaciones del año. Esto varía mucho de acuerdo al ritmo de vida y actividades de cada persona. Sin embargo, no debe descuidarse como parte de una saludable rutina porque el cuerpo tiene un gasto real de líquido durante el día y debe recuperarlo.

Tener siempre una fruta a la mano: las frutas de estación son un aliado infaltable. Si la consigna es reducir el peso, no se puede aumentar la cantidad de consumo de azúcar de la dieta, por lo que se deben evitar las frutas más dulces como el mango y la chirimoya.

No dejar de comer: ¿Qué pasa cuando se reduce el consumo de comidas de manera innecesaria y arbitraria? Sencillo: al bajar la ingesta, el cuerpo baja el gasto energético. Al gastar menos, el metabolismo se va a caer y con eso el gasto energético será menor y la chance de perder peso también disminuirá.

“Lo importante es mantener proporciones normales de lo que se come. El ejercicio que siempre tiene que hacerse es caminar y buscar el espacio para practicarlo”, detalla el especialista de Laive.