martes, 8 de julio de 2014

Vacaciones con la Bubu

Hace una semana estuve de vacaciones quince días, había calculado aprovechar el tiempo para poder hacer algunas cosas y ordenar algunas otras, más que todo tramites y tratar de aprovechar el tiempo con mi hija, la cosa es que la figura se invirtió y tuve que pasar más tiempo con mi hija que haciendo tramites y ordenando cosas, eso sí, no me malinterpreten que no es una queja.

Fue una pena que mi esposa no pudiera obtener algunos días libres también a cuenta de vacaciones, así podríamos haber aprovechado el tiempo los tres juntos, poder salir a pasear por la ciudad o salir de Lima sin ir demasiado lejos, pero la figura no resulto de esa manera así que mi tiempo fue utilizado viajando desde mi casa a la casa de los papas de Mary, para que me ayudaran con la bebe mientras mi señora esposa trabajaba.

Lo bueno de pasar tiempo con mi hija es que me gane con todas las cosas que hace, usualmente no logro ver mucho de sus avances porque el trabajo no me lo permite pero en estos quince días pude ver varias cosas simpáticas, la vi correteando con sus primos (en el andador claro), haciendo muecas y gestos nuevos al comer y también me fui dando cuenta que entiende bastantes cosas más de las que esperaba, es una bebe que se las sabe todas. Yo no estuve con la bebe todo el tiempo solo, estuve varios días en la casa de los papás de Mary, ellos me ayudaron un monto con el tema de la alimentación y con el cuidado de mi hija.

Los bebes requieren bastante tiempo, no es tan fácil hacerse cargo de un hijo de buenas a primeras, sobre todo teniendo en cuenta que es mi primer hijo y yo pensé que podría ser más fácil pero me he equivocado bastante. No es tan sencillo encargársela a otros para que la cuiden, siempre estas al pendiente, viendo y escuchando todo lo que ocurre, si llora, si come, juegas con ella, solo puedes tener un pequeño respiro mientras hace su siesta pero a veces ese tiempo es mínimo y a veces con las justas puedes ir al baño o comer algo.

La verdad de la milanesa es que me hubiera gustado tener más tiempo para hacer mis cosas pero tuve que acomodarme lo mejor que pude a los minutos que quedaban libres durante el día y la noche, de repente suena a queja pero lo vuelvo a repetir, no lo es, pero eso sí, la responsabilidad ha aumentado bastante desde que ella llego a mi vida y no hay arrepentimiento alguno, solo hay que jugar bien con los tiempos por mas cansado que uno este.

Lo único que puedo decir es que a un hijo no solo se le dedican cinco o diez minutos al día, es mucho más que eso, sino no vas a saber nada de nada, como come, las muecas, los juegos, las sonrisas, cada pequeño detalle es bien importante y como padre tienes que estar involucrado en todo eso, si o si no puedes perdértelo.