martes, 20 de mayo de 2014

Con mal genio no hay quien la entienda

Cuando estuve de vacaciones aproveche el tiempo para hacer varios trámites que quedaban pendientes y también pasar más tiempo con mi hija, desde ese momento he logrado darme cuenta de lo que pasa durante el día cuando estamos trabajando y las cosas están que queman.

Mi suegra ha sido y sigue siendo un excelente apoyo, viene a cuidar a la bebe todos los días de lunes a viernes y ella es la que se encarga de todo lo referente a ella, ahora que yo he estado en el medio a mí me ha mantenido al margen, disque para evitar que engría demasiado a la hija. Si escucho que se queja o llora un poquito en lugar de lanzarme cual superhéroe a rescatar a la damita en peligro dejarla un rato para que se calme y no cargarla a la primera señal de alerta, a veces los bebes nos dominan con facilidad y se las saben todas.

El tema del carácter, es una combinación de ambos, tanto yo como mi esposa tenemos carácter fuerte, imagínense ese cocktail en un frasco pequeño, al menor problema explosión segura, reniega cuando no puede hacer lo que quiere o no le damos lo que quiere o cuando no puede dormir rápido, siempre quiere lo que tenemos en las manos.

Digamos que estamos siempre a prueba, para ver como controlamos mejor este tipo de situaciones, a nadie le gusta que su hijo llore por cualquier cosa pero tampoco está bien ceder al primer indicio de problemas, si es así estamos dejando que ella controle todo y nosotros seamos solamente un objeto más que puede controlar con un solo grito, está bien que sea una bebe pequeña pero poco a poco debemos dejar en claro quién es el que tiene el control, sino vamos a tener una hija súper engreída, eso está más que claro.

Hasta ahora vamos perdiendo varias batallas, siempre tratando de tenerla contenta pero la balanza la estamos inclinando cada vez que podemos un poco a nuestro favor, ya no somos tan benevolentes a la hora de las comidas ni a la hora de las siestas pero aún hay cosas que tenemos que aprender a controlar mejor, sobre todo si las actividades involucran la seguridad, es decir, el uso de cinturones de seguridad o si salimos a pasear, el coche de la bubu es el medio de transporte y no llevarla en brazos a cada rato, tiene que entender de a pocos que no siempre que quiera estar en brazos va a poder estarlo.

Al mal tiempo buena cara, paciencia y buen humor y a seguir tratando de ser mejores, aplicando un mayor control pero tampoco abusando del mismo, ya iremos viendo como mejora la situación.