miércoles, 28 de mayo de 2014

Primer golpe de nervios

Esto fue algo que nos paso hace poco mas de un mes y recien me armo de valor para contarlo.

A nadie le agrada comentar que su hijo se golpeó, más aún cuando tienes parte de la culpa y eso fue lo que me paso a mí, cuando le bebe comenzó a hacer sus pininos de gateo por la casa, mientras la veíamos avanzar despacio y cuidábamos el paso inseguro que iba dando se fue de bruces contra el suelo, ya había salido de la zona segura que tenemos, una zona cubierta con colchas y almohadas para evitar accidentes pero se nos escapó por escasos segundos, fue un golpe duro y solo pensé que había sido eso, un susto y nada más pero no fue así.

Ni bien se golpeó empezó a llorar, que es lo común en estas situaciones, yo pensé que se había golpeado en la frente pero realmente se había golpeado en la boca, no fue hasta que la cargamos y Mary trato de calmarla que me di cuenta que estaba sangrando del labio, yo no suelo bloquearme o asustarme con la sangre pero esta vez sí fue así, empecé a andar de un lado a otro jalándome de los pelos como loco, casi histérico, asustado por la sangre, tratando de ver del lugar de donde salía, no fue mucha la cantidad pero igual me toque de nervios, yo ya estaba pensando que se había golpeado en la encía u otro lugar interno en la boca pero fue el labio, y el labio de por si no cicatriza tan fácilmente.

Mientras estaba llegando al punto de la desesperación, Mary fue la que permanecía tranquila y serena, tratando de calmar a la bebe y de calmarme a mí, pero no podía con los dos, yo me sentía culpable porque a mi me tocaba en ese momento cuidarla durante su caminata y me descuide una nada de tiempo pero igual se golpeó, el temor de que fuera algo más serio me daba vueltas en la cabeza. Mary logro al final calmarme y la bebe también ya estaba mas tranquila, ya no sangraba, por lo visto su sistema de cicatrización fue bastante rápido pero de igual forma llame al pediatra para comentarle lo sucedido, solo nos dijo que la estuviéramos supervisando y que si se hinchaba el labio que con hielo se solucionaba.

Ya luego de un par de horas aún me seguía sintiendo culpable por el descuido, estaba deprimido, no es lo mismo que te pase algo a ti, que ya estas grande y sabes cómo actuar en caso de alguna emergencia, pero que le pase algo a tu hija que recién tiene meses y aún no sabe hacerse entender y solo escuchas llanto, ves lágrimas y sangre, como que no se lo deseas a nadie, prefieres sufrir en lugar de ella, sé que es un sentimiento que todos los padres deben haber sentido en el momento en que un hijo se accidenta, supongo que es natural reaccionar así, pero yo tenía que haber sido más fuerte y actuar serenamente, será cosa de practica aunque no quisiera verla de nuevo en esa situación, al menos no mientras sea tan pequeña.