lunes, 25 de agosto de 2014

Estimulacion temprana, ¿es algo necesario?

Cuando éramos niños, y la gente de mi generación sabrá a que me refiero, no existían tantos centros de educación inicial, lugares de estimulación temprana bien temprana, tan temprana que aceptan niños desde el año de edad. Nosotros no tuvimos que ir a ningún lugar salvo estar en nuestras casas hasta cumplir 3 o 4 años para ir al nido y de ahí pasar directo al colegio, no había kínder ni pre-kínder. Ahora existen instituciones para todos los gustos y colores. Pero la pregunta que me hago, ¿es algo necesario?

Sé que en muchos casos estos centros ayudan bastante, sobre todo cuando los dos padres trabajan y no hay con quien dejar a los hijos pequeños, no tienes una nana o una abuela que se pueda hacer cargo de la supervisión de un hijo. Los tiempos han cambiado, antes no existía la necesidad de tener que dejar a tu hijo en un centro de educación a tan temprana edad, sino imagínense lo mal que estaríamos actualmente, de repente menos preparados que la generación que actualmente está cursando los primeros años del colegio, es decir, niños y niñas entre los 6 y los 10 años, ¿acaso ellos están mejor preparados que cuando nosotros tuvimos ese rango de edades? no lo creo.

Imagino que la necesidad nació en el momento que ambos padres tuvieron que salir a las calles a buscar el sustento económico necesario para sacar adelante a la familia, antes no era tan necesario que ambos trabajasen, bastaba con que el papá hiciera el trabajo duro y la mamá se quedaba en casa educando a los hijos, enseñándoles las buenas costumbres, educación y cultura, por eso se decía antes que las mujeres eran solo para "criar hijos", hoy eso ya no existe, ahora ambos luchan codo a codo por tener un mejor futuro para sus hijos, una lucha constante que no deja cuartel para nada, el mundo comercial es feroz y el que no sigue la corriente se queda relegado.

Pero dejando de lado el pasado, lo que fue y lo que pudo haber sido, pensemos un poco en el bien que le hacemos a nuestros hijos dejándolos en un centro de estimulación temprana, ya que los padres no pueden estar con ellos todo el día, estos centros se han especializado en guiar a los niños durante los primeros años de vida, justo cuando su hambre de conocimiento es grande, todo aprenden, todo imitan, todo ejemplo llena su base de datos para el futuro y que mejor lugar que estos lugares con personas dedicadas a ese gran trabajo.

La estimulación temprana se da desde el año hasta que van a entrar al primer año del colegio, y según he leído en algunos artículos, son los primeros seis años de vida los años en que los niños tienen un alto grado de plasticidad neuronal o plasticidad neural, que permite la adquisición de funciones básicas como el control de la postura, el hecho de caminar o el uso del lenguaje. Si todo esto es progresivo y se lleva un buen control de los logros obtenidos estamos permitiendo la aparición y mejora de nuevas habilidades.

La parte científica indica que nuestro cerebro requiere información que le ayude a desarrollarse. Su crecimiento depende de la cantidad, el tipo y la calidad de estímulos que recibe, las capacidades no se adquieren sólo con el paso del tiempo. Un bebé precisa recibir estos estímulos a diario, desde el momento de su nacimiento. Si recibe estímulos pobres, de una forma irregular o en cantidad insuficiente, el cerebro no desarrolla adecuadamente sus capacidades al ritmo y con la calidad que cabría esperar. Por otro lado, una estimulación temprana, abundante, periódica y de buena calidad nos garantiza un ritmo adecuado en el proceso de adquisición de distintas funciones cerebrales.

El máximo desarrollo neuronal está comprendido entre el nacimiento y el tercer año de vida, para luego ir poco a poco desapareciendo hasta llegar a los seis años, momento en el que las interconexiones neuronales del cerebro ya están establecidas y los mecanismos de aprendizaje se asemejan a los de un adulto.

Todo esto se ve como que muy complicado, yo entiendo en resumen que durante los primeros 6 años de vida, los niños están más que aptos para aprender cosas, entonces la duda final seria, ¿se puede hacer estimulación temprana en casa con los papás, los abuelos o cualquier otro familiar involucrado? o ¿es mejor inscribirlos en un nido cuna jardín con especialistas en el tema?, como diría Cantinflas, ahí está el detalle.